EL 29 DE MAYO DE 1969- LUCHA ESTUDIANTIL POR LA DEMOCRATIZACION DE LA EDUCACION SUPERIOR Y EL LIBRE INGRESO A LAS UNIVERSIDADES.

Un ascenso juvenil mundial, expresado en el contexto de movilizaciones estudiantiles globales de 1968 (como el Mayo francés), también se sintieron con fuerza en América Latica, México y los Estados Unidos, con una juventud movilizada por democratización de la educación superior, reforma universitaria a los pensum de estudios, así como el rechazo a la intervención genocida de Norteamérica en Vietnam.
En Guayaquil, estudiantes de educación media y superior, se organizaron por la abolición del examen de ingreso y la democratización de la universidad.
A finales de la década de 1960, la educación superior en Ecuador era un privilegio para las élites. Las causas principales fueron: Sistema de ingreso clasista, los exámenes de ingreso eran vistos como un mecanismo de selección que excluía a los sectores populares.
Las facultades para el ingreso de los jovenes a sus aulas, de poco o nada servian los examenes de ingreso, en la medida que el sistema de cupos para el ingreso a la universidad, se los repartía discrecionalmente entre los hijos de las familias acoomodadas.
En Guayaquil, a pesar de tener dos Universidades, la recién inauguirada Universidad Católica, que solo tenia dos facultades, mientras que la estatal, funcionaban más de 10 facultades.
Se decía que en facultades como Medicina entraban mayoritariamente hijos de profesionales o de colegios privados.
En la mayoría de las facultades los estudiantes tenían que ingresar de terno y corbata, y si incumplían esta disposición, se los obligaba a a abandonar las aulas.
El aumento de bachilleres chocaba con la falta de cupos. Existía un fuerte clamor por una «Segunda Reforma Universitaria» que democratizara la educación.
La quinta presidencia de José María Velasco Ibarra (conocido por su carácter autoritario) se enfrentaba a una creciente agitación social y universitaria.
La escalada de tensión comenzó días antes, pero el momento crucial ocurrió entre el 27 y el 29 de mayo de 1969.
Impulsados por la Federación de Estudiantes Secundarios (FESE) y apoyados por la FEUE (universitarios), cientos de jóvenes se tomaron pacíficamente la Casona Universitaria Pedro Carbo de la Universidad de Guayaquil.
La noche del 29 de mayo, por orden del gobierno, el ejército (incluyendo comandos paracaidistas) y la policía rodearon y desalojaron violentamente la Casona.
El resultado fue de aproximadamente 30 estudiantes asesinados y más de 140 detenidos, quienes fueron torturados durante días.
La masacre conmocionó a la sociedad y tuvo efectos inmediatos y a largo plazo.
Conquista del Libre Ingreso: Como resultado directo de la presión social tras las muertes, las universidades públicas del país aceptaron eliminar el examen de ingreso, permitiendo el acceso directo con el título de bachiller.
Día del Estudiante: En honor a los caídos, el 29 de mayo fue institucionalizado como el Día Nacional del Estudiante en Ecuador.
Si bien fue una victoria social, el libre ingreso provocó una «masificación» que en la práctica derivó en altos índices de deserción (solo se graduaba aproximadamente el 25% en algunas carreras) y un posterior deterioro de la calidad académica.
Al final del día, el problema de la alta tasa de deserción estudiantil se origina en un círculo vicioso que nace desde etapas formativas, en mala calidad educación media pública, en falta de una reforma académica que genere procesos de formación profesional intermedios y vinculados a las necesidades laborales del país.
Estas carreras intermedias deberían ser el filtro para evitar una Universidad colapsada, en sus carreras clásicas.
Jorge Estrella
Durán – 29-05-26.