ESTOS PEDAZOS DE HISTORIA.

   Era un miércoles por la mañana del 16 de mayo de 1962, cumpliéndose hoy exactamente 64  años de lo que vamos a narrar.

El corazón de los Revolucionarios de Aroa era sacudido por el pesar, por la muerte en un combate del marzo del mismo año, cae Mario Petit joven de la región y militante de la juventud comunista y del frente guerrillero «Hombres Libres», cuando un poco más allá de este suceso y en la misma Sierra de Aroa por los lados de Laguna Verde,
en ese momento porque es corto y exquisito, cuando los araguaneyes nos brinda toda su amarilla belleza un campamento de guerrilleros venezolanos fue rodeado por el ejército Puntofijista, acantonados en el llamado Batallón «Piar» de Barquisimeto, orientados por los llamados soplones se empezó un combate desigual con un instinto de matar por parte del batallón sobre aquella unidad de Hombres Libres que en rutina mañanera preparaban un desayuno.
Alli y así empezó este singular combate con una vanguardia de fusiles empuñados por civiles patriotas y militantes comunistas. Entre esos hombres estaba Amado Petit habitante de la región, primo de Mario y otro Combatiente el Doctor Toribio García de la lejana isla de Margarita, allí estaban defendiendo sus sueños de enrrumbar los destinos de su Patria hacia el Socialismo de los pobres, como lo estaba haciendo Fidel y el Che allá en la Cuba de la rebeldía. De esta manera murieron Amado y Toribio un día como hoy hace 64 años, con las botas puestas como se dice en criollo cumpliendo con el deber que la Patria nos marca en sus momentos necesarios y urgentes.
Después de rematarlos, tomaron totalmente el campamento sin botin y sin prisioneros, pasaron al macabro ritual de cortarles las manos y depositarlas en sacos de polietileno. Unas callosas manos de hombre de campo que era Amado y otras del hombre intelectual, del militante comunista Toribio García.
La Escuela de » Las Américas allá en Panamá habían entrenado para ello con la rapidez y cuchillos nuevos pesados y cortantes.

Bolivar el Simón de las Américas una vez más era profanado en su pensamiento, pensado tal vez que en el Istmo sería para sueños distintos.
Mucho tiempo después, mayo de 1986 por esos mismos rumbos y muy cerca de ese campamento guerrillero de la Sierra de Aroa en el estado Yaracuy,, era Presidente Jaime Lusinchi, un jefe de comandos de la DISIP (Policía para asesinar Mujeres y Hombres que sintieran afinidad por por los Socialistas) llamado Henry López Sisco, integrante de una jauría de asesinos, entrenado en esa misma Escuela de la Américas, que cortaba dedos y manos, se cercioran con el tiro de gracia superando lo macabro de este hecho, cuando con originalidad trajica asesinaron a 9 revolucionarios poetas y luchadores sociales entre ellos a mí prima Dilía Rojas, los caleteo ya cadáveres a las cercanía de este campamento y les volvió a disparar con furia, con saña, luego de masacrados los depositó en el Cuartel Paez dónde después de limpiarlos y vestidos con chaquetas de campaña militar fueron presentados a la prensa, un asesinato planificado y que tiende a llamarse este hecho como LA MASACRE DE HENRY LOPEZ SISCO. Desde esos tiempos dicen los campesinas y campesinos de estás tierras que el amarillo de los araguaneyes es un amarillo triste y marchito por tanta maldad, color que convertida en sangre se ha depositado en sus raíces y por las huellas que los cobardes dejan sobre la tierra.
Son los aprendices de Donal Trump desde cuándo el imperio es imperio. Pero aún asi Camaradas y Amigos, la esperanza siempre está en aquel grito de combate que le dejo a los pueblos nuestro combatiente FABRICIO OJEDA.

LA LINEA JUSTA ES, LUCHAR HASTA VENCER.
HONOR Y GLORIA PARA AMADO PETIT, HONOR Y GLORIA A TORIBIO GARCIA… HONOR Y GLORIA A LOS CAIDOS EN LA LUCHA POR LA LIBERACIÓN NACIONAL Y EL SOCIALISMO.

Un abrazo siempre Dimas Petit