Vivimos en las mentiras del silencio

Por: Juan Contreras

El devenir histórico de Nuestra América revela la continuidad del extractivismo: del despojo colonial de nuestras riquezas al neocolonialismo actual. Hoy, bajo el pretexto de defender la «democracia», potencias hegemónicas buscan someter la soberanía nacional para apoderarse de recursos estratégicos como el petróleo, tal como advirtió tempranamente Simón Bolívar.

Esta dinámica de dominación perpetúa un orden internacional profundamente injusto mediante el uso de medidas coercitivas unilaterales. El histórico bloqueo contra Cuba, rechazado año tras año por la inmensa mayoría de las naciones en la ONU, evidencia cómo la voluntad de los pueblos es ignorada por el veto y la imposición hegemónica.

En este marco de asimetría global, la tragedia del pueblo palestino representa la expresión más bárbara del quiebre ético del sistema multilateral. La impunidad con la que se actúa en estos territorios expone la complicidad estratégica que ahoga el derecho inalienable de las naciones a su autodeterminación.

La historia demuestra que los pueblos que cobran conciencia de su devenir no permanecen sometidos al silencio. La tarea presente es transformar el análisis reflexivo en una praxis diplomática y política capaz de refundar el equilibrio del mundo sobre las bases de la justicia, la equidad y la paz soberana.

Romper con las «mentiras del silencio» exige un pensamiento crítico riguroso y la articulación del Sur Global. Solo mediante un verdadero multilateralismo, el fortalecimiento de la integración regional y la defensa de la soberanía, será posible refundar un orden mundial multicéntrico, justo y verdaderamente humano.

Caracas, Venezuela 🇻🇪
Octubre 2026.

Desde la Esquina del Barrio