Pronunciamiento de RESOLVER – Solidaritet Nätverket
A 32 años de la captura y traslado forzoso desde Sudán del venezolano Ilich Ramírez Sánchez, y después de más de tres décadas tras las rejas en Francia, consideramos que ha llegado la hora de romper el silencio y exigir una actuación firme del Estado venezolano.
Treinta y dos años son demasiados. Toda una vida.
No estamos pidiendo impunidad.
No estamos pidiendo que desaparezcan sus condenas.
No estamos pidiendo privilegios.
Estamos exigiendo que el Estado venezolano utilice todos los instrumentos jurídicos, diplomáticos, consulares y humanitarios existentes para procurar que Ilich pueda cumplir su condena en Venezuela.
EXISTE UN CAMINO JURÍDICO: EL CONVENIO DE ESTRASBURGO
No se trata simplemente de apelar a sentimientos humanitarios.
Existe el Convenio sobre el Traslado de Personas Condenadas, firmado en Estrasburgo el 21 de marzo de 1983, del cual tanto Francia como Venezuela son Estados Parte.
Este Convenio establece un mecanismo mediante el cual una persona con sentencia firme puede manifestar su interés en ser trasladada al Estado de su nacionalidad para continuar allí el cumplimiento de su condena, sujeto a las condiciones y acuerdos previstos por el propio Convenio.
Por eso preguntamos:
¿Qué está haciendo concretamente el Gobierno venezolano para activar todos los mecanismos disponibles y solicitar formalmente a Francia el traslado de Ilich?
Después de 32 años no bastan silencios ni respuestas burocráticas.
Venezuela debe actuar.
NO PODEMOS COMPRENDER ESTA INDIFERENCIA
Nos duele y nos indigna comprobar que mientras un ciudadano venezolano envejece en una prisión francesa, el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez encuentra voluntad política para abrir nuevos canales con el Estado de Israel.
Venezuela e Israel acaban de acordar el restablecimiento de servicios consulares y la continuación de la cooperación técnica bilateral después de 17 años de ruptura.
Recordemos por qué se rompieron aquellas relaciones.
En 2009, el gobierno del presidente Hugo Chávez rompió relaciones diplomáticas con Israel como expresión de rechazo a la ofensiva israelí sobre Gaza y de solidaridad con el pueblo palestino.
Hoy, cuando el pueblo palestino ha sufrido nuevamente una devastación inmensa, nos preguntamos:
¿Qué cambió?
¿Cómo puede avanzarse hacia un acercamiento con el gobierno israelí mientras Palestina continúa pagando un precio terrible en vidas humanas, incluidos miles de niños y mujeres?
Nuestra crítica es al Estado y al gobierno israelí y a sus políticas, jamás al pueblo judío ni a una religión. La solidaridad con Palestina no puede convertirse en antisemitismo, de la misma manera que rechazar el antisemitismo no puede significar guardar silencio frente al sufrimiento del pueblo palestino.
¿DÓNDE ESTÁN LOS MILITANTES REVOLUCIONARIOS?
Y formulamos otra pregunta que consideramos inevitable:
¿Dónde están los militantes revolucionarios del PSUV?
¿Dónde están las voces de quienes durante años levantaron las banderas de Palestina, del internacionalismo y de la solidaridad entre los pueblos?
¿Dónde están quienes defendieron el legado antiimperialista de Hugo Chávez?
¿Van a permanecer en silencio ante decisiones gubernamentales con las que no están de acuerdo?
La lealtad a un proceso revolucionario no puede significar obediencia silenciosa ante todo lo que haga un gobierno.
También se defiende una revolución señalando sus contradicciones.
Por eso llamamos respetuosamente a las bases del PSUV, a los movimientos populares venezolanos, a los internacionalistas y a las organizaciones solidarias a levantar su voz y exigir explicaciones y rectificaciones cuando consideren que los principios históricos de la Revolución Bolivariana están siendo abandonados.
NO PEDIMOS PALABRAS: PEDIMOS ACCIONES
Al gobierno de Delcy Rodríguez le hacemos una exigencia concreta:
Active todos los mecanismos previstos en el Convenio de Estrasburgo y emprenda formalmente ante Francia las gestiones necesarias para procurar el traslado de Ilich Ramírez Sánchez a Venezuela.
Que se utilicen todos los recursos jurídicos disponibles.
Que actúe la diplomacia venezolana.
Que intervengan sus autoridades consulares.
Que se estudien y agoten todas las vías posibles.
Porque después de 32 años, la indiferencia resulta inexplicable.
Si existe voluntad política para abrir canales con gobiernos extranjeros, debe existir también voluntad política para defender los derechos e intereses de un ciudadano venezolano que lleva más de tres décadas encarcelado fuera de su patria.
¡32 AÑOS SON DEMASIADOS!
¡BASTA DE INDIFERENCIA!
¡QUE VENEZUELA ACTIVE EL CONVENIO DE ESTRASBURGO!
¡QUE SE REALICEN TODAS LAS GESTIONES PARA EL REGRESO DE ILICH A SU PATRIA!
¡SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO!
¡QUE LAS BASES REVOLUCIONARIAS LEVANTEN SU VOZ!
RESOLVER – Red de Solidaridad con Venezuela Revolucionaria.
Suecia, 16 de agosto de 2026