A 64 años del Porteñazo, la trinchera del 23 de Enero revivió la gesta cívico-militar.

Prensa Al Son del 23

En un vibrante acto cargado de amor patrio, mística revolucionaria y profunda lealtad a nuestras raíces combatientes, los espacios de la Casa de Encuentro Bolivariana Freddy Parra trinchera indómita de la Parroquia 23 de Enero y sede de nuestra trinchera comunicacional, la Radio Al Son del 23—se vistieron de gala insurgente este martes 2 de junio. El motivo: la conmemoración de los 64 años del Porteñazo, una jornada dedicada a mantener viva la llama de la Memoria Histórica del proceso bolivariano.

Organizado con mística militante por el Frente Popular Antiimperialista, el encuentro reunió a una extraordinaria asistencia popular dispuesta a rescatar el hilo histórico de la rebeldía venezolana contra el pacto entreguista del puntofijismo.

El Himno de la Dignidad y la Canción Necesaria

La actividad inició con las palabras de bienvenida del camarada Juan Contreras, quien contextualizó la importancia de no dejar en el olvido los sacrificios de quienes osaron desafiar a la bota proimperialista de Rómulo Betancourt en 1962. Acto seguido, el pecho de los asistentes vibró con las gloriosas notas del Himno Nacional, en la siempreviva voz del Comandante Hugo Chávez, seguido por el canto universal de la clase obrera: el himno de La Internacional.

La cultura y la canción necesaria no podían faltar en esta cita con la historia. El cantautor Ricardo Linares subió al escenario para conmover a los presentes interpretando tres emblemáticas piezas del trovador de la Revolución, Silvio Rodríguez, preparando el terreno para la reflexión política de alto calibre.

Ponencias de Acero: Reivindicando a los Militares Patriotas y la Vanguardia Guerrillera

El debate histórico y doctrinario contó con la guía de voces autorizadas de nuestra izquierda combativa. El primer ponente fue el sociólogo Rafael Yépez, ex preso político de la IV República y guerrillero de ayer, hoy y siempre. Yépez ilustró de manera magistral los acontecimientos de aquel 2 de junio de 1962 en la Base Naval de Puerto Cabello, desmenuzando la trascendencia de una rebelión que marcó el camino para los despertares futuros.

Durante las intervenciones se rindió un profundo y merecido tributo a aquellos militares patriotas, profundamente bolivarianos, que se identificaron con su pueblo y se vincularon estrechamente con la izquierda venezolana para romper las cadenas imperiales.

Se recordó con especial fervor al Capitán de Navío Manuel Ponte Rodríguez, líder de la asonada, a quien el régimen puntofijista dejó morir en prisión al negarle la atención médica tras sufrir un infarto al corazón; un crimen de Estado que la historia no olvida. Se destacó que, en un acto de estricta justicia histórica, en el año 2018 fue ascendido a Contralmirante por el proceso revolucionario, y hoy en día existe una Fundación que lleva su nombre, la cual aglutina dignamente a los guerrilleros de ayer, hoy y siempre, junto a diversos sectores de la izquierda venezolana. Asimismo, se reivindicó la valentía y entrega del Capitán de Fragata Pedro Medina Silva y del Capitán de Corbeta Víctor Hugo Morales, este último un digno ejemplo de constancia que en tiempos de la Revolución Bolivariana ejerció como diputado, legislando siempre a favor de las causas populares.

Posteriormente, tomó la palabra la camarada Aurora Morales, hija precisamente del Capitán de Corbeta Víctor Hugo Morales (tercer comandante de aquella insurrección cívico-militar). Con voz firme y conciencia de clase, Morales resaltó la urgencia de defender la memoria histórica como un escudo ideológico ante la coyuntura imperialista actual.

El toque poético y rebelde de la jornada llegó de la mano de Jimmy Ávila, el Poeta del 23, quien con sus versos cargados de pueblo retrató la valentía de los caídos y la vigencia de la gesta de hace más de seis décadas.

Testigos de la Historia y Presente de Lucha

Uno de los momentos más emotivos y con un valor histórico incalculable fue la intervención del Teniente de Navío Alberto Leal Romero, héroe viviente del Porteñazo y el oficial más joven que participó en aquella insurgencia patria. Leal Romero rememoró los hechos de armas y conectó de forma brillante el coraje militar de 1962 con los desafíos del momento actual, demostrando que la dignidad no se jubila.

A esta jornada de lealtad histórica también sumó su presencia el camarada Miqueas Figueroa, participante de la otra gran gesta de ese año, el Carupanazo, sellando el abrazo de la vanguardia que sembró las semillas de la Revolución Bolivariana. Entre los invitados especiales se contó además con la presencia del profesor Luis Damiani, hasta hace poco Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia, y militante comprometido de las causas populares.

Cierre de Combate y Canto Popular

Hacia el final de la jornada, el cantautor Edgar Parra deleitó e inspiró al auditorio con tres piezas de su autoría, cargadas de contenido social y vivencia barrial. La actividad cerró con la fuerza colectiva entonando el himno antifascista Bella Ciao, enlazado con un estreno musical cargado de rebeldía, recién salido a las calles de la Parroquia 23 de Enero gracias al esfuerzo de la Coordinadora Simón Bolívar.

La cobertura y el despliegue comunicacional popular estuvo garantizado por los medios alternativos y comunitarios a través del trabajo de los comunicadores Hernán Sulbarán y Rufino García, demostrando que solo el pueblo salva al pueblo, también en el terreno de la comunicación nacional.

A 64 años del Porteñazo, desde la trinchera Freddy Parra y las ondas populares de Al Son del 23, proclamamos que la memoria no es pasado: es la herramienta con la que el pueblo soberano construye su victoria frente a los imperios de hoy.

¡Prohibido olvidar! ¡Vivan los héroes del Porteñazo!
¡Solo el Pueblo salva al Pueblo!

Caracas – Venezuela