El calendario de la historia no es una simple sucesión de días, sino un registro de los gritos de libertad que el imperialismo ha intentado asfixiar sin éxito. Este 27 de febrero, al cumplirse cinco décadas de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en el suelo heroico de Bir Lehlu, no celebramos un aniversario protocolario; conmemoramos la vigencia de una bofetada de dignidad en el rostro de la geopolítica de rapiña.
El Tablero de Ajedrez y la Traición Histórica
La cuestión saharaui no es solo un conflicto territorial; es la síntesis de una descolonización traicionada. En 1976, mientras el régimen franquista agonizaba, el Estado español entregó al pueblo saharaui a las fauces del expansionismo marroquí mediante los ilegales Acuerdos Tripartitos de Madrid. Desde entonces, el Sáhara Occidental se ha convertido en una pieza clave del ajedrez mundial, donde las potencias occidentales con Washington y París a la cabeza prefieren el «orden» del ocupante a la justicia del oprimido.
El territorio, rico en fosfatos y con uno de los bancos pesqueros más importantes del planeta, es víctima del extractivismo corporativo. La ocupación no es solo militar; es una maquinaria de saqueo capitalista que financia la represión contra la población civil en las zonas ocupadas, mientras la comunidad internacional mira hacia otro lado, priorizando acuerdos de seguridad y control migratorio sobre los derechos humanos más elementales.
La Causa Justa: Autodeterminación o Barbarie
La RASD es la expresión máxima de la conciencia nacional saharaui. Contra el muro de la vergüenza esa cicatriz de arena y minas de más de 2.700 kilómetros se estrella diariamente el orgullo de un pueblo que decidió no ser súbdito de ninguna corona ni satélite de ningún imperio.
La lucha del Frente Polisario es la lucha de todos los pueblos que defienden su soberanía. Es una causa que encarna la ética revolucionaria
Resistencia frente al olvido: Mantener viva la identidad saharaui en los campamentos de refugiados de Tinduf.
Legalidad Internacional vs. Realpolitik: El derecho inalienable a la autodeterminación reconocido por la ONU, pero bloqueado sistemáticamente por el veto de los poderosos.
Solidaridad Antiimperialista: La hermandad de los pueblos que entienden que, mientras el Sáhara no sea libre, África seguirá teniendo una herida abierta por el colonialismo.
Hacia la Victoria Siempre
Cinco décadas después de aquel hito en Bir Lehlu, el mensaje es claro: la soberanía no se negocia, se ejerce. La RASD no es un fantasma jurídico, es una realidad estatal que camina, educa y resiste. El tablero de ajedrez puede estar configurado a favor de los intereses del capital, pero el pueblo saharaui ha demostrado que tiene la paciencia de las dunas y la fuerza del siroco.
La comunidad internacional tiene una deuda de sangre y justicia. No se trata de «ayuda humanitaria», se trata de reparación histórica y de permitir que el último proceso de descolonización de África culmine con la bandera saharaui ondeando sobre El Aaiún liberado.
¡Sáhara libre! ¡Venceremos!
Lic. Juan Contreras
Viernes 27 de febrero de 2026.
Caracas, Venezuela 🇻🇪.