Analisa Torres, jueza federal
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29-10-26.-La jueza federal Analisa Torres asumió este miércoles el caso contra Nicolás Maduro en Estados Unidos, luego de que el expediente fuera reasignado tras el fallecimiento del magistrado Alvin K. Hellerstein, quien tenía a su cargo el proceso, según el registro judicial consultado por la agencia EFE.
Torres forma parte del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York. Fue nominada para el cargo por el entonces presidente Barack Obama en 2012 y su designación fue confirmada por el Senado estadounidense en abril de 2013.
La magistrada se graduó de Harvard College en 1981 y obtuvo el título de Derecho en la Universidad de Columbia en 1984. Antes de incorporarse al sistema judicial federal, trabajó en el sector privado y ocupó distintos cargos en la justicia del estado de Nueva York.
Entre 2000 y 2002 ejerció como jueza penal y, de 2003 a 2004, como jueza civil. En 2004 fue designada magistrada de la Corte Suprema estatal, función que desempeñó hasta 2013, de acuerdo con información citada por NTN24.
Torres también tiene vínculos familiares con el ámbito judicial neoyorquino: su padre, Frank Torres, fue juez de la Corte Suprema del estado, mientras que su abuelo, Felipe N. Torres, destacó entre los primeros jueces hispanos de la Corte de Familia.
La reasignación del expediente se produjo después de confirmarse la muerte de Alvin K. Hellerstein, a los 92 años, quien supervisaba el proceso contra Maduro y su esposa, Cilia Flores.
El fallecimiento fue confirmado por Ed Friedland, ejecutivo de distrito del Distrito Sur de Nueva York, tribunal en el que Hellerstein ejerció durante casi tres décadas, según informó The New York Times. El magistrado había sido designado en 1998 por el entonces presidente estadounidense Bill Clinton y también estuvo al frente de procesos federales relacionados con los atentados del 11 de septiembre de 2001.
De acuerdo con ABC13 Houston, Hellerstein murió por causas naturales.
El pasado 15 de octubre, Maduro y Flores se declararon no culpables de los cargos de conspiración para cometer torturas incorporados por la Fiscalía estadounidense al expediente.
Durante aquella audiencia, Hellerstein escuchó a Maduro confirmar que había leído las acusaciones. A través de un intérprete, el exmandatario rechazó los señalamientos y afirmó que se trataba de «una suma de alegaciones ya presentadas anteriormente de falsas acusaciones».
La Fiscalía sostiene que Maduro y Flores habrían participado en una conspiración para cometer actos de tortura contra ciudadanos venezolanos con el propósito de mantenerse en el poder. Entre los presuntos abusos descritos en el expediente figuran descargas eléctricas, golpizas, asfixia, detenciones arbitrarias y violencia contra opositores políticos.
Antes de la incorporación de estas imputaciones, Maduro ya enfrentaba acusaciones relacionadas con una presunta conspiración para enviar cocaína a Estados Unidos. Flores también fue señalada en el marco de los nuevos cargos.
Ambos permanecen detenidos en Nueva York desde principios de enero, cuando fueron capturados por fuerzas estadounidenses durante una operación en Caracas, y se han declarado inocentes de los cargos que enfrentan.