Por: Juan Contreras
- Operaciones Especiales y el Velo de la Flexibilidad Táctica
La reciente incursión militar ejecutada contra la República Bolivariana de Venezuela representa una flagrante violación del derecho internacional y un entierro definitivo de la Carta de las Naciones Unidas, mancillando el principio sagrado de la autodeterminación de los pueblos. Desde la perspectiva del argot militar, estas acciones configuran operaciones especiales de baja visibilidad: despliegues de comandos reducidos diseñados milimétricamente para blindar el secreto, evitar filtraciones y garantizar un golpe de mano artero. Ante la complejidad de la correlación de fuerzas, el gobierno ha explicado los acontecimientos bajo el concepto de flexibilidad táctica, una maniobra que prioriza la preservación estratégica del Estado y del pueblo ante la agresión directa.
El Secuestro de la Dignidad y el Estatuto de Prisionero de Guerra
Vigencia del Pacto Social: A 27 años de la promulgación de nuestra Constitución Bolivariana, el pacto social que nos aglutina como República y nación, el pueblo venezolano ratifica con firmeza el camino histórico escogido en soberanía.
Cautiverio y Resistencia: Hoy, el presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores sufren el secuestro por parte del imperialismo norteamericano. En un acto de profunda consecuencia revolucionaria, el presidente se ha declarado formalmente prisionero de guerra, encarnando la dignidad de la patria frente al hegemonismo.
Trinchera Ideológica: La doctrina bolivariana antiimperialista se alza como el escudo moral que impide la capitulación del Estado venezolano.
El Botín Neocolonial: Petróleo y Riquezas Minerales
La Lógica del Saqueo: La voracidad de Washington responde estrictamente a los métodos de los corsarios del siglo XVIII; el verdadero objetivo de esta agresión es apoderarse del petróleo venezolano y de nuestras inmensas riquezas minerales.
Guerra de Rapiña: Detrás de los falsos discursos de «libertad», opera una maquinaria corporativa cuyo único fin es despojar a la nación de sus recursos energéticos estratégicos para aplacar su propia crisis sistémica.
El Espejo de los Pueblos Ocupados: Iraq y Puerto Rico
La historia global evidencia los estragos permanentes de la intervención imperialista.
El costo de las invasiones: Preguntémonos sobre las naciones que han sufrido décadas de ocupación militar bajo la bota extranjera, ¿en qué benefició aquello a su desarrollo soberano?
La tutela colonial: Pensemos en los territorios que llevan más de un siglo bajo el yugo de la tutela imperial, ¿cómo mejoró verdaderamente su calidad y nivel de vida?
La respuesta es inequívoca: la dominación imperial solo trae saqueo, pobreza y dependencia. Frente a esto, hoy el pueblo venezolano se levanta movilizado en unión cívico-militar, con el legítimo derecho histórico a la defensa de su territorio y de su revolución.
Caracas, Venezuela 🇻🇪
Octubre 2026.
Desde la Esquina del Barrio