La farsa antinarcóticos: Instrumento de control y desestabilización en el continente

Por: Coordinadora Simón Bolívar

El mapa político de Nuestra América atraviesa un proceso de reconfiguración geopolítica donde la pretendida “lucha contra las drogas” funciona como la coartada retórica del imperialismo estadounidense para garantizar su hegemonía en el continente. Detrás del discurso Moralista e intervencionista del Corolario Trump y la Doctrina Monroe, Washington opera bajo una doble moral histórica: criminaliza o indulta no en función de la legalidad o la justicia, sino de la sumisión ideológica y el servilismo de los actores político-económicos a sus intereses de dominación geopolítica, ejemplo el perdón a Juan Orlando Hernández expresidente de Honduras 🇭🇳 y capo de la droga.

Esta dinámica instrumentaliza las instituciones y las dinámicas criminales para garantizar el control sobre los recursos estratégicos, la soberanía territorial y las economías de la región. El establecimiento de gobiernos afines al capital transnacional y a la extrema derecha busca fragmentar el tejido social, militarizar los territorios bajo la lógica de la «seguridad nacional» y desarticular las alternativas populares o antiimperialistas que disputan el poder al orden oligárquico tradicional.

En este esquema neocolonial, el verdadero objetivo no es la erradicación del narcotráfico, sino el control del flujo de capitales y el aseguramiento de un área de influencia cautiva en el patio trasero del imperio. Frente a la restauración conservadora y la injerencia extranjera, el pensamiento crítico y la izquierda revolucionaria latinoamericana llaman a la unidad de los pueblos, la defensa irrestricta de la autodeterminación y la consolidación de la soberanía frente a toda forma de dominación imperial.

Caracas, Venezuela 🇻🇪
Septiembre 2026.