FIDEL

Cómo puede a tanta edad
ser tan joven, tan vigente,
tan rebelde, consecuente,
tan motor de la verdad,
desandar por la ciudad
en su invisible presencia,
ser de la Sierra su esencia;
del campesino, el obrero
ser el hermano sincero
y su líder de conciencia?

Cómo puede en su quehacer
cambiar lo que ha de cambiarse,
lo que debe transformarse,
si ya no lo puedo ver?
Cómo su ejemplo va a ser
impulso de un pueblo entero,
cuando el águila, más fiero
que nunca, saca sus garras?
Cómo ha de soltar amarras
frente al Norte en desafuero?

Cómo te sigo escuchando
en la Plaza, levantado,
si tu sonido ha callado?
Cómo sigues arengando?
Cómo sigues levantando
a la humanidad sufrida,
cómo clamas por la vida
del planeta como en Río?
Cómo aún eres desafío
sin dogmas y sin medida?

Creo saber la respuesta.
Quien tanto hizo en su vida,
tiene eterna sobrevida,
y no hay olvido en su gesta.
Hasta aquel que le molesta
su presencia tan pujante,
lo percibe hecho un gigante
y reconoce su talla.
Hoy y siempre, en la batalla,
vas delante, Comandante.

Sandelis.