Los mercados reaccionan y el precio del petróleo fluctúa en dependencia de las declaraciones de Trump y los acontecimientos bélicos en Asia occidental (Foto: El Mundo)

11 Ago 2026
El presidente estadounidense Donald Trump declaró recientemente que las petroleras habían ganado «mucho dinero» a causa de la escasez de crudo provocada por la guerra contra Irán. Sin embargo, los registros financieros y las investigaciones periodísticas han venido documentando que el conflicto armado en el golfo Pérsico no ha beneficiado únicamente a las compañías energéticas.
Distintos análisis y declaraciones afirman que, detrás del alza de los precios del barril, se esconde un entramado de negocios personales, influencia oligárquica y presunta manipulación de mercados que ha convertido la Casa Blanca en una máquina de generar dividendos para un círculo cerrado de multimillonarios, contratistas militares y la propia familia presidencial.
simbiosis profunda entre gobierno y multimillonarios
El retorno de Trump al poder en enero de 2025 consolidó una alianza sin precedentes entre el Ejecutivo y las élites financieras del país. Desde el primer día, figuras como Elon Musk, Jeff Bezos y Mark Zuckerberg —cuyo patrimonio combinado supera el billón de dólares— ocuparon lugares privilegiados en la toma de decisiones, mientras que magnates de Silicon Valley como Peter Thiel, Marc Andreessen y David Sacks instalaron a sus allegados en puestos clave del gobierno o asesoraron directamente al presidente en materia de inteligencia artificial y criptomonedas.
Según análisis del Washington Post y Forbes, las contribuciones políticas de los 100 estadounidenses más ricos se han multiplicado por casi 140 desde el año 2000, y en 2024 cubrieron alrededor del 7,5% del coste total de las elecciones federales. El propio Trump recaudó 15 veces más fondos de los 100 más ricos en 2024 que en su primera campaña de 2016.
El complejo industrial militar, por su parte, ha encontrado en la administración Trump un cliente generoso. En 2025, el gobierno de Estados Unidos canalizó 842 mil millones de dólares a través del Departamento de Defensa, y ya la Casa Blanca ha propuesto elevar esa cifra a 1,5 billones para 2027.
Mientras el Pentágono gasta miles de millones en armas costosas como el caza F-35 para sostener la rentabilidad de los contratistas de defensa, los hijos del presidente han invertido en empresas de drones que compiten directamente por contratos militares.
Los principales contratistas de defensa —Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, RTX y BAE Systems— han visto multiplicados sus ingresos mientras el gasto en lobby relacionado con el comercio alcanzó un máximo histórico de 908 millones de dólares en el primer semestre de 2025, un 28 % más que en 2024. Pero en la fase comercial de la guerra, firmas de cabildeo con vínculos directos con la administración, como Ballard Partners —vinculada a la fiscal general Pam Bondi—, experimentaron un aumento del 305 % en sus ingresos al conseguir exenciones arancelarias para sus clientes.
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El gasto en lobby relacionado con el comercio se disparó con el regreso de Trump. Las cuestiones comerciales, incluidos los aranceles, experimentan un aumento sin precedentes (Foto: Bloomberg / Oficina del Secretario de la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense)
La influencia de estas élites se materializa en nombramientos clave como el del banquero Howard Lutnick en Comercio o Paul Atkins en la Comisión de Bolsa y Valores, mientras magnates tecnológicos como el cofundador de Google, Sergey Brin, mantienen acceso directo al Despacho Oval.
Esta simbiosis ha consolidado un modelo de gobernanza corporativa donde el acceso directo al Ejecutivo define el éxito comercial en detrimento de la regulación pública.
Operaciones financieras y políticas rentables por doquier
Otros reportes advierten que nunca en la historia estadounidense la presidencia había sido un negocio tan lucrativo. Según el rastreador «Trump’s Take» del Center for American Progress, la familia Trump ha acumulado al menos 2.927 millones de dólares en efectivo y regalos desde enero de 2025, de los cuales 2.409 millones provienen de criptomonedas.
Screenshot 2026-08-10 at 18-33-23 Cómo se enriquecen Donald Trump y sus allegados al sacar provecho de su presidencia en beneficio de otros países – El Grand Continent.png

Análisis reportan que, desde su victoria en 2024, el presidente estadounidense aprovecha su influencia y las herramientas de la política comercial de Estados Unidos para promover sus propios intereses y enriquecer a sus allegados (Foto: El Grand Continent / Forbes)
La memecoin $TRUMP generó 635 millones, mientras que World Liberty Financial —empresa de criptomonedas fundada por los hijos del presidente— recibió 500 millones de un vehículo de inversión del jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan de Emiratos Árabes Unidos, quien semanas después se benefició de un acuerdo con la Casa Blanca para acceder a tecnología de microchips de vanguardia.
El New York Times calcula que Trump declaró ingresos de 2.200 millones de dólares para 2025, un aumento del 250 % en un año. Además, la administración creó un «Fondo Anti-Armas» de 1.776 millones de dólares con fondos públicos para compensar a aliados del presidente, mientras que el Servicio de Impuestos Internos quedó «eternamente impedido» de auditar a Trump y sus negocios.
Según una recopilación de OpenSecrets y otros medios, se ha documentado un patrón de operaciones bursátiles sospechosas. Trump realizó más de 3.600 en el primer trimestre de 2026, por un valor potencial superior a los 100 millones de dólares, incluyendo acciones de gigantes tecnológicos como Nvidia y Palantir, claves en la guerra tecnológica.
Organizaciones de supervisión ética y analistas coinciden en que la preservación de activos empresariales privados por parte de un mandatario en funciones genera conflictos de interés sistémicos. Mientras el discurso oficial apela a la defensa de la clase trabajadora golpeada por la inflación, el entramado corporativo familiar capitaliza el flujo de divisas e inversión extranjera atraída por los constantes giros regulatorios y la incertidumbre geopolítica internacional.
Las alarmas aparecen cuando la sincronización de estas operaciones con anuncios de su administración, como los relacionados con aranceles o el conflicto con Irán, ha levantado serias acusaciones de uso de información privilegiada.
TACO: Paz y/o guerra como eventos de mercado
El cierre del Estrecho de Ormuz, producto de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, disparó los precios del petróleo y sembró el caos en los mercados globales. Desde entonces, un patrón inquietante se ha repetido, se trata de una oscilación entre la retórica belicista y los anuncios de diálogo que ha generado una volatilidad extrema en los precios del petróleo, esto ha sido supuestamente explotado por personas del entorno presidencial:
- Marzo. Quince minutos antes de que Trump publicara en Truth Social sobre «conversaciones muy buenas y productivas» con Irán, se registraron picos de actividad anómala en los mercados de futuros del petróleo y el S&P 500, con operaciones por cientos de millones de dólares que anticiparon exactamente la caída del crudo y la subida de las acciones que seguirían al anuncio .
- Entre abril y mayo. Una serie de operaciones extrañamente sincronizadas en los mercados de futuros precedieron a los principales anuncios sobre la guerra. Irán ha denunciado públicamente que tiene «evidencia de una operación de uso de información privilegiada de 9.000 millones de dólares» vinculada al enviado especial para Irán, Steve Witkoff, y al asesor y yerno del presidente, Jared Kushner .
- Julio. Teherán advirtió en privado al vicepresidente J.D. Vance que Kushner y Witkoff estaban «abusando» de las negociaciones, mostrando más interés en explotar el conocimiento interno para obtener ganancias en los mercados financieros que en alcanzar un acuerdo. Este patrón se ha repetido con los anuncios de treguas y el posterior reinicio de los bombardeos, creando un ciclo especulativo perfecto.
Volúmenes extraordinarios de contratos de derivados y opciones financieras se registraban momentos antes de que Trump emitiera ultimátums bélicos o anunciara treguas sorpresivas. Incluso, antes de confirmar una pausa en la escalada arancelaria o militar, se detectaron apuestas masivas a la baja o al alza en los futuros del crudo.
Al concretarse el anuncio público, los mercados experimentaban vuelcos inmediatos, generando rentabilidades millonarias en cuestión de minutos para actores financieros con acceso a información primaria. Este proceder ha permitido que círculos selectos del entorno presidencial ejecuten operaciones financieras anticipadas, convirtiendo la política exterior y la seguridad internacional en instrumentos directos de especulación bursátil.
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Volumen de operaciones con futuros de petróleo crudo entre las 6 y las 8 de la mañana del pasado 26 de marzo (Foto: Yahoo Finance / Axios)
Las plataformas de predicción no se quedaron atrás. Días antes del inicio de las hostilidades, más de 150 cuentas de Polymarket acertaron el día exacto del primer ataque estadounidense. Meses antes, un usuario convirtió 32.000 dólares en más de 400.000 al apostar al secuestro del presidente Nicolás Maduro en Venezuela horas antes de que ocurriera.
Este patrón de volatilidad bélica y financiarizada es denominado en Wall Street como «TACO» (Trump Always Chickens Out). En el epicentro de la especulación financiera, como en los medios, se han documentado cómo las declaraciones presidenciales sobre Irán están precedidas por operaciones con información privilegiada.
De cara a las elecciones de medio término del 3 de noviembre de 2026, el escenario político se presenta tenso. Los demócratas, favorecidos por las encuestas para recuperar la Cámara de Representantes, ya preparan investigaciones sobre estos presuntos abusos de información privilegiada. Si los republicanos pierden el control del Congreso, no solo se debilitaría la capacidad de gobierno del presidente, sino que podría abrirse la puerta a investigaciones formales sobre el enriquecimiento ilícito de su familia.
En un sistema donde el presidente está exento de las leyes de conflicto de intereses que rigen al resto de funcionarios federales, la única variable capaz de modular esta maquinaria de lucro podría ser el veredicto de las urnas. Hasta entonces, cada anuncio de paz o de guerra desde la Casa Blanca seguirá siendo, ante todo, un evento de mercado.
— Somos un grupo de investigadores independientes dedicados a analizar el proceso de guerra contra Venezuela y sus implicaciones globales. Desde el principio nuestro contenido ha sido de libre uso. Dependemos de donaciones y colaboraciones para sostener este proyecto, si deseas contribuir con Misión Verdad puedes hacerlo aquí<