Bolívar, Fidel y el Sacrificio de los jóvenes de 1976:

¡Organizar la Resistencia para el Triunfo Definitivo!

Por: Lic. Juan Contreras

¿Estamos administrando una derrota o forjando el acero de la resistencia? La pregunta no es retórica, es un llamado de alerta en las venas de quienes nos sentimos hijos de la espada de Bolívar. En la coyuntura actual, donde el imperialismo norteamericano, es decir el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, hoy bajo la bota de la administración del pedófilo Donald Trump y el lobby belicista de figuras como Marco Rubio, que intenta ejecutar un plan de asfixia en tres fases contra nuestra soberanía, la única respuesta válida es la ofensiva ideológica y el control territorial.

La Profecía de Bolívar y la Luz de Fidel

A 200 años del Congreso Anfictiónico de Panamá, el mandato de la unidad continental sigue siendo una deuda pendiente. Simón Bolívar no solo previó que los Estados Unidos estaban «destinados por la providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad»; él nos dejó la hoja de ruta para evitarlo: la Confederación de Naciones. No somos, ni seremos jamás, la estrella número 51 de un imperio en decadencia moral y financiera.

En este camino, la figura de Fidel Castro Ruz, a 100 años de su natalicio, se erige como el faro ético del siglo XX y XXI. Fidel nos enseñó que la resistencia no es un acto pasivo de aguante, sino una construcción activa de dignidad. Su ejemplo de firmeza ante diez administraciones gringas es la prueba de que un pueblo consciente puede derrotar al «Estado Profundo» de las corporaciones militares y financieras.

La Sangre del 76: Memoria contra el Olvido

La historia de la Cuarta República fue una crónica de servilismo. Hace 50 años, la juventud venezolana regó con su sangre las calles en rechazo a la visita del criminal de guerra Henry Kissinger. El asesinato de los jóvenes Nelson Gutiérrez, Lilian Rodríguez y Carlos Vielma no fue un error procedimental; fue la política de un Estado lacayo que prefería masacrar a su futuro antes que incomodar al amo del Norte.

Ese mismo año, el sacrificio de Jorge Rodríguez (padre), líder de la Liga Socialista, marcó un punto de no retorno. Rodríguez no solo fue asesinado; fue martirizado por un gobierno que creyó que el dolor físico quebraría la moral revolucionaria. Jorge murió sin delatar, con la frente en alto, entregando su vida para que hoy nosotros tengamos una patria que defender. Su ejemplo es la antítesis del tutelaje que hoy pretenden imponernos.

La Hora de la Unidad Cívico-Militar y el Art. 326

Frente al Plan de Trump y Rubio, que busca quebrar la columna vertebral de la Revolución Bolivariana, el camino es el retorno a las raíces:

Corresponsabilidad (Artículo 326): La seguridad de la Nación no es solo un asunto de cuarteles; es la unión orgánica del pueblo y el gobierno. La defensa de la patria es un deber compartido que se ejerce en cada comuna y en cada territorio.

Control Territorial: No puede haber espacios para la duda. El control comunal, productivo y de defensa debe ser real.

Moralización de las Bases: No administramos derrotas. Estamos en una fase de repliegue estratégico para avanzar con mayor fuerza. La dignidad de nuestro pueblo no tiene precio de mercado ni se negocia en Washington.

Aún tenemos Patria!

El antiimperialismo no es una consigna vacía; es una práctica cotidiana de resistencia. A los 200 años de Panamá, a 100 de Fidel y a 50 del martirio de nuestros cuadros, la orden es unirse para vencer. No hay lugar para rendirse. Frente a la prepotencia yankee y sus lacayos internos, levantamos la bandera de la soberanía total.

¿Dónde quedó la dignidad de nuestro pueblo? Está aquí, intacta, en la mano que siembra, en el soldado que no se vende y en la juventud que recuerda a sus mártires.

Libertad para el Presidente Nicolás Maduro y la Diputada Cilia Flores

Traslado para Ilich Ramírez Sánchez a la República Bolivariana de Venezuela 🇻🇪

¡Resistir para Vencer!
¡Independencia o Nada!

Miércoles 29 de abril de 2026.
Caracas, Venezuela 🇻🇪.

Desde el Barrio