Por: Pedro Alcalá Afanador |
Homenaje a los compatriotas cubanos y venezolanos de la
Seguridad Presidencial y población civil caídos.
No habíamos superado la resaca decembrina, cuando los hermanos siameses genocidas, etnocidas, ecocidas y epistemicidas Trump y Natanyahu, nos dieron por adelantado un regalo de Reyes, bombardear la cuna del Libertador Simón Bolívar y otras importantes ciudades de Venezuela, para secuestrar al Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moros, su esposa la diputada y Primera Combatiente Cilia Flores.
Una muestra más, de mal ejemplo geopolítico de democracia, respeto a la Soberanía Nacional de los pueblos, diplomacia y derecho internacional de la Nación, que además reclama respeto a su política intervencionísta, invasora militar, que genera sufrimiento y muerte de pueblos enteros.
EE,UU, demanda el derecho a veto, a través de la fuerza, en el Comité de Seguridad de la ONU, con el propósito de exportar miedo, desconfianza, ahogar, asfixiar y provocar caos internos en países intervenidos o invadidos militarmente, como política exterior hegemónica violenta.
No puede haber sorpresas, cuando desde hace 25 años, con el triunfo electoral del Comandante Hugo Rafael Chávez y su atrevimiento de convocar una Asamblea Constituyente Originaria, para con calor popular y participación del pueblo, se redactara la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999 (CRBV), la única de las 27 Constituciones que ha tenido la Patria desde que nos libramos del yugo español, que fue sometida a un referéndum consultivo, alcanzando un 72% de los votos aprobatorios del pueblo, de acuerdo al padrón electoral de entonces.
Ese fue el inicio de una serie de atrevimientos del pueblo venezolano bajo la conducción de Hugo Chávez, superar con apoyo de ese pueblo, el golpe de estado de abril de 2002, auspiciado por la alianza antipatriótica de un sector opositor radical, ultraderechista y EE.UU, seguirían la ratificación Presidencial de Chávez, al triunfar en el referendo revocatorio, que pretendía desalojarlo de la Presidencia, nuevo fracaso de la oposición, uno golpista y segundo triunfo electoral, luego vino su propuesta de Socialismo Bolivariano del Siglo XXI, el Estado Comunal y el nuevo triunfo electoral y reelección en octubre de 2012, pero, desafortunadamente no le alcanzó la vida, para continuar por la senda de la transformación emancipatoria y libertaria
Continuó el asedio interno antipatriótico, ultraderechista y desde el exterior el Imperio hegemónico de EE.UU, la Unión Europea y el Grupo de Lima, vinieron las medidas coercitivas unilaterales (mcu) del Presidente Barack Hussein Obama, haciendo honor a su Premio Nobel de la Paz, asediar, agobiar, asfixiar, hambrear y causar sufrimiento al pueblo de Venezuela por su atrevimiento emancipatorio y libertario, necesario es también hacernos una crítica y autocrítica, sustentándonos en el principio constitucional de la corresponsabilidad (artículo 4 de la CRBV).
Nos faltó formación sociopolítica permanente, organización comunitaria más allá de lo partidista y movilización popular con conciencia crítica, clasista, anticolonial, anticapitalista y antiimperialista, para la resistencia, no construimos factibilidad para transformar las estructuras burocráticas, apolíticas, burguesas y corruptas de la institucionalidad pública del Estado burgués venezolano heredado; en oportunidades más bien se acentuaron y profundizaron esas perversiones institucionales, que persisten hoy día.
Esos fueron los escenarios a grandes rasgos, que facilitaron lo sucedido y como pueblo venezolano, debemos despertar, exigir información, oportuna, veraz, no silencio cómplice que genera dudas, miedos, confusiones, elucubraciones, que le hacen un servicio flaco a una esperanza libertaria y revolucionaria por construir; que parece desvanecerse a medida que corre el tiempo, queriéndonos convencer con «cantos de sirena» que el Imperio nos va ayudar, vamos a mejorar. Lo cierto es que, con lo sucedido no lograron decapitar el gobierno, hay continuidad, con cambio de algunas personas en cargos gubernamentales, pero otros cargos gubernamentales permanecen las mismas personas, todos deben de rendir cuentas al pueblo y explicar los cambios políticos que se están sucediendo, algunos preocupantes, porque son entreguistas, restauradores, de avances y logros que los hubo.
Recuerden y recordemos una frase histórica pronunciada por el Ché Guevara el 13 de noviembre de 1961 en la ONU, «…no podemos confiar en el imperio de EE,UU, ni tantico así». El imperialismo no sólo destruye, además construye un discurso encubridor, mentiroso, tramposo, para que lo que destruye por la fuerza, lo ilegal y violento, parezca merecido e inevitable.
Un Estado y gobierno al que se le nombran gobiernos paralelos ilegítimos y saqueadores de bienes e instituciones, con apoyos imperiales, violando toda norma y derecho internacional, se le bloquean las posibilidades, de importar medicamentos, vacunas, alimentos, bienes no producidos en el país, se contribuye con la destrucción de nuestra principal industria que financia bienes y servicios, PDVSA, se bloquean o roban las reservas en oro de la Patria, depositados la banca exterior.
Lógicamente tendrá desabastecimiento de alimentos y medicinas, apagones, bajos sueldos y salarios, desempleo, migraciones, que son insumo para la narrativa imperial falsa y el coro antipatriótico imperialista colonial y colonializador nacional e internacional, que gritó a los cuatro vientos, Venezuela es un Estado fallido, el socialismo del siglo XXI no funcionó, sucedió igual que en cualquier parte del mundo. El mensaje tiene la perversión intrínseca de la Doctrina Monroe y su versión cínica de la Doctrina Donroe de Trump, miren lo que les va a pasar, si insisten en esa ideas revolucionarias, emancipatorias, libertarias y socialistas. Mensaje claro y trasparente como el agua,,,no hay sorpresa alguna.
La metodología imperial y sus aliados es: negociar, ahogar y culpar, es un libreto histórico invariable que a lo largo del tiempo que ha sido ejecutado con ligeras variaciones según el sector imperial y sionista que lo implemente. El diálogo como trampa, se sientan a negociar, pero no para llegar a acuerdos, sino agotar y ganar tiempo, continúan las mcu y el bloqueo, fortaleciendo la oposición interna ultraradical, preparando el zarpazo, el gobierno del Presidente Maduro estaba negociando con representantes del gobierno de Trump, eso fue público y notorio, al igual que Irán, sorpresivamente bombardean sus capitales, en Venezuela secuestran al Presidente Maduro y su esposa, en Irán es más grave la situación, asesinan vilmente al Ayatolá Jomeni y cercanos colaboradores.
El segundo paso es exigir concesiones unilaterales, el imperialismo, nunca negocia de buena fe, negocia desde su posición de fuerza absoluta y total, exige que la otra parte ceda primero, que demuestre voluntad de cambio a favor de las exigencias imperiales, que desmonte sus estructuras defensivas y libertarias en gesto de buena voluntad, la negociación se convierte en un proceso de desgaste y vaciamiento progresivo y por la fuerza de la soberanía nacional.
En tercer lugar, si no obtienen lo que quieren, intervienen (mcu, bloqueo económico), invasión militar, secuestrar Presidentes, acusados de dictadores, jefes de cárteles de las drogas, asesinar líderes políticos o decapita cúpulas gubernamentales, para crear caos en el país intervenido o invadido, golpes de estados, golpes electorales. Utilizando como armas políticas y de guerra: crisis humanitarias, para despolitizar las crisis y desmovilizar las resistencias populares, el apagón eléctrico, desabastecimiento de medicinas, vacunas medicamentos como pedagogía del miedo, para que sepan lo que es resistir y persistir en ideas revolucionarias de liberación, que nos permitan re-existir como Estado soberano y pueblo con identidad propia y conciencia no solo en sí, sino para sí, como sujeto colectivo e histórico.
Para proseguir con este Monólogo decolonial consigo mismo y teóricos de las ciencias humanas, sociales y políticas, nos adentraremos en la triada moriniana de lo biocultural: cerebro/mente/cultura, buscar en nuestra subjetividad, en nuestra conciencia, emociones inconsciente, la razón, la cultura, la ideología como contracultura, falsa conciencia, las significaciones lingüísticas e insignificancias sociales las explicaciones más profundas de nuestro acontecer cotidiano, de nuestra biografías como historias personales, que contribuyen a configurar las historias de la Patria, convertidas en realidades dialécticas de esperanzas trucadas y desesperanzas, que dan sentido a lo histórico y también a las equivocaciones, debilidades y traspiés, que constituyen la naturaleza y condición humana, la más contradictoria de las especies vivientes.
El 6 de marzo próximo pasado murió a sus 96 años, Jurgen Habermas el último de los filósofos alemanes de la Escuela de Franfurk, el llamado filósofo de la razón y la acción comunicativa. Para Habermas la racionalidad humana servía para comprender mejor el mundo y mejorar la condición humana, es decir, la razón como imperativo ético moral; para los filósofos de la ilustración, en nuestra mente había un tribunal de la razón, argumento, refutado por Freud, quien decía que como seres humanos, desconocemos lo que sucede en el mundo y actuamos por pulsiones de vida o muerte, A su vez Marx planteó que: las ideas de las clases dominantes en cada época, son las ideas dominantes de la sociedad, como narrativa alienante de las subjetividades colectivas que contribuyen a crear o consolidar falsa conciencia.
Ludwing Witgenstein, destacó el lenguaje en la estructuración del pensamiento, el significado lingüístico no está en nuestra cabeza, sino por la posición que ocupan nuestras expresiones en los juegos de lenguajes que desarrollamos con los demás. Comunicar es un conjunto de juegos de lenguajes.
El párrafo anterior, nos ubica en la complejidad del psiquismo humano, lo biológico, que es modelado, educado o adoctrinado por la cultura y la sociedad, lo que llevó a decir a Edgar Morin, que en lo humano y lo social, no hay nada simple, sino simplificaciones, que enmascaran complejidades socio-humanas a través de la ideología como como contracultura, falsa conciencia, subjetividades alienadas de significancias personales o insignificancias sociales.
Las categorías anteriores, en apariencia psicológicas y socioculturales, como ideología, subjetividad, significancia, insignificancia, giro lingüístico, tienen un trasfondo político colonial y colonializador, nos ayudan a comprender geopolíticamente el mundo, la sociedad y nuestro comportamiento contemporáneo como dialéctica biocultural y política, es decir, temperamento, lo biológico como herencia animal pulsional y el carácter como lo sociocultural adquirido y modelado por la historia, la política y la cultura como status quo, lo conservador tradicional o rebeldía insurgente trasformadora que todo ser humano posee.
Si lo descrito en el párrafo anterior tiene certezas relativas e incertidumbres inconscientes, nuestra comprensión, explicación e interpretación de lo que nos sucede desde hace 90 días, está atravesado por esas tradiciones o rebeldías, desatadas en su máxima expresión en políticas imperiales tanáticas, necrofílicas, que empuja a comprensiones y explicaciones psicopatológicas, para despolitizarlas. Insignificarlas y exonerar a sus autores políticos de toda responsabiludad y razón, como imperativo ético moral y político, eso es, colonialidad y colonialización encubridora que padecemos desde hace 534 años, cuando fuimos conquistados y colonizados y luego de las guerras independentistas, colonializados hasta hoy, en lo que Enrique Dussel, acertadamente llamó el Encubrimiento del otro.
Profundizaremos en algunos aspectos, porque este Monólogo decolonial periodístico, su propósito es encontrar juntos caminos de esperanza, resistencia y re-existencia, no conferencia magistral, justificadora de lo que nos pasó y siguen pasando hoy,
La teoría del inconsciente humano en versiones freudianas, jungnianas y lacanianas nos dice: que la naturaleza humana es pulsional reprimida (Freud), arquetipal como experiencia humana ancestral (Jung), es un lenguaje estructurado como discurso del «Otro poderoso»: el poder, la cultura, la ley. En cuanto a la Ideología como creadora de de falsa conciencia y contra cultura, para Freud es una superestructura, no en el sentido arquitectónico sino como tejido intersticial en nuestra subjetividad, que une impulsos de vida o muerte, mientras que Jung considera la ideología como una máscara que encubre y desconecta al sujeto de sus arquetipos universales; para Lacan la ideología es la proveedora de significantes que modelan nuestros deseos, antes que de hablar.
Respecto a la colonialdad del ser, saber y poder: en Freud, es el trauma de subalternización e inferiorización del conquistado, colonizado y colonializado, para Jung la colonialidad impone arquetipos ajenos, es la ajenidad de las subjetividades, que silencian lo mitológico y sabidurías propias de los pueblos conquistados, colonizados y colonializados; para Lacan es la dialéctica ideal de Hegel del amo y el esclavo. El amo que impone su lengua, su religión, su cultura y el esclavo que asume la identidad y deseos del opresor, desde el lenguaje como expresión de lo que se piensa. La colonialidad como patrón ideológico subalterniza e inferioriza, ajeniza las subjetividades y aliena la identidad y pensamiento del colonizado y colonializado, quienes asumen la identidad impuesta por el poder político y académico, su conciencia es una falsificación del opresor de la naturaleza y condición humana del ser.
La significaccia en Lacan y la insignificancia en Castoriadis, se refiere a la dialéctica instituyente/instituído, mientras que el poder en Dussel está referida a la dialéctica constituyente/constituido.
En la Lacan la significacia está vinculada al síntoma, al goce y al modo en que el lenguaje no solo significa, sino afecta al cuerpo, como núcleo estructurante significante simbólico, que constituye al sujeto inconsnciente, como sujeto alienado. Lo real, la realidad, es lo que no se dice y escribe, es un vacío como imposibilidad lógica, Ese falsamiento simbólico estructural de vacío de lo real, esa ajenidad de identidad personal y colectiva, es el fundamento de la subjetividad alienada, no solo como error ideológico y como epistemología de lo significante social. La significacia lacaniana es el vacío de lo real y alienación ideológica como simbolo.
En la Institución imaginaria de la sociedad, Cornelius Castoriadis parte, que toda sociedad se constituye a partir del imaginario social, que da forma a sus significaciones: Dios, mercado, revolución, democracia, patria; ese imaginario puede ser instituyente: creativo, emancipador, libertario, o instituido: reproductor del status quo, conservador, tradicional, alienador. La insignificacia para Castoriadis es contemporáneamente la perdida de sentido y la clausura política de proyectos emancipatorios y libertarios, de ahí surge su categoría de sociedad insignificante, categoría de suma importancia para comprender, explicar e interpretar lo que nos pasó y sigue pasando; la reducción de lo político a la mera administración, la neutralización del poder constituyente del pueblo como sujeto colectivo e histórico.
De manera tal que, la articulación complementaria entre la significancia lacaniana y la insignificacia castoridiana es el empalme entre las dialécticas instituyente/instituido y la dialéctica poder político constituyente/ poder político constituido dusseliano y su política como praxis de liberación.
El poder constituyente es la potentia del pueblo, la capacidad de la comunidad política de fundar nuevas instituciones, la factibilidad del proyecto libertario. El poder constituido, el Estado, el gobierno y la institucionalidad pública, es la potestas, el orden político jurídico y administrativo del Estado, cuando se nos olvida, obviamos esta dialéctica del poder político, para Dussel se fetichiza el poder político, desconociendo al pueblo, poder político constituyente permanente como legitimidad única, popular y soberana.
Contribución reflexiva y articulación posible entre lo instityente/instituído y lo constituyente/constituido: desde lo instituyente castoridiano nos da la categoría para pensar la creatividad colectiva, la capacidad de la sociedad de poder producir nuevas significaciones que rompan con lo instituído. El poder constituyente dusseliano, nos proporciona la craetividad desde los excluídos, las víctimas, desde la exterioridad del sistema, como irrupción ético-política que demanda justicia.
Ambas dialécticas nos previenen contra la clausura política o el olvido de los proyectos libertarios, recordándonos que lo instituido es creación humana (Castoriadis), que debe ser transformada. Para Dussel la fetichización del poder que desatiende su origen popular y su responsabilidad prioritaria ético-política con los excluidos.
Reflexiones finales
De lo revisado panorámicamente en este Monólogo decolonial, nos permite aproximarnos a algunas comprensiones, explicaciones e interpretaciones de carácter preliminar: 1) la racionalidad humana como capacidad para conocer el mundo y mejorar la condición humana, debe ser permanentemente contrastada con lo inconsciente diverso que se expresa simbólicamente mediante un discurso y un comportamiento colonial y colonializado identificado con el opresor o por el contrario por un discurso insurgente cuyo propósito es la decolonialidad histórica, que no se expresa directamente, sino a través del deseo no verbalizado, sino encubierto de actitudes autoritarias y gobierno vertical, imposición académica que niega el encuentro de saberes y subjetividades alienadas, ajenizadas, ideologizadas que se identifican con el opresor. 2) Colonialidad como patrón ideológico pulsional, arquetipal ajeno de las experiencias ancestrales de nuestros pueblos originarios y un discurso de otros poderosos, ley. Cultura, gobierno estructurado como discurso vacío de realidad «real» en constante movimiento contradictorio y conflictivo. 3) Movimientos contradictorios y conflictivos permanentes de significantes e insignificancias, en la construcción de nuevas institucionalidades públicas, políticas, culturales. 4) La dialéctica instituyente/instituido, nos invita a develar que lo instituyente como cualidad humana es ambivalente y puede ser intituyente emancipador, libertario o por el contrario reproductor conservador y tradicional de lo colonial y la colonialidad. Lo instituido desde lo instituyente tradicional conlleva a identificarse con la narrativa del Estado fallido y una sociedad insignificante, que optó por el cierre político y no continuación con los proyectos emancipatorios y libertarios, ese es el peligro de pasar de Estado tutelado imperialmente, a la desaparición del Estado y la subsunción insignificante del pueblo venezolano. 5) Desde la dialéctica constituyente/constituido del poder político según Dussel está en peligro la fetichización del poder constituido, que desconozca la legitimidad originaria del poder político constituyente, que trastoque regresiva y restauradoramente, al pueblo para si, como sujeto colectivo histórico, con conciencia clasista, anti colonial y decolonial, anticapitalista y antiimperialista.
La intencionalidad, es seguir pensando críticamente, para repensar geopolíticamente en una resistencia de insurgencia anticolonial, decolonial, anticapitalista y antiimperialista, para tomar caminos difíciles, pero no imposibles, que rescaten la esperanza revolucionaria, libertaria y socialista.
Tiene usted la palabra y acción formativa, organizativa y movilizadora, amigo y amiga lectora.