Elecciones en Haití, historia de nunca acabar

Puerto Príncipe (Prensa Latina) El Consejo Electoral Provisional (CEP), siguiendo las órdenes de Estados Unidos, decidió preparar y presentar el calendario electoral, pero todos los actores saben que se trata de un espejismo político y un nuevo capítulo de una historia de nunca acabar.

  • noviembre 30, 2025

Por Joel Michel Varona

Corresponsal jefe en Haití

Ahora se habla de unos comicios generales para el 30 de agosto de 2026, pero nadie hace referencia a un referéndum constitucional que debió efectuarse en mayo de 2025. Este era un requisito democrático casi indispensable para celebrar las elecciones, al menos así lo piensan organizaciones de la sociedad civil.

Hicieron creer a la ciudadanía que estaban dadas las condiciones, pero en la realidad faltaban los elementos esenciales para organizarlo; de nada valieron los informes y los foros realizados porque lamentablemente el texto del proyecto de Constitución quedó en el abandono.

No obstante, esa no fue excusa para fijar una segunda fecha, pues originalmente los comicios debían efectuarse el 15 de noviembre, pero los pandilleros con su poder innegable mantuvieron el país lo más inseguro posible para que la consulta popular solo quedara plasmada en un almanaque de 2025.

El CEP carece de lo esencial para ser definitivo en el calendario de 2026; primero depende de que se restablezca la seguridad en el país caribeño y entre en vigor el decreto electoral, cuyo anteproyecto consta de 103 páginas con más de 400 artículos.

Este decreto allana el camino para el voto de la diáspora y otorga un lugar a las mujeres a través de restricciones y bonificaciones a los partidos, organizaciones políticas o agrupaciones de partidos.

Dicho texto aclara que el CEP es responsable de planificar, organizar, administrar y controlar las operaciones electorales en todo el territorio de la República y en las comunidades haitianas de la diáspora, debidamente identificadas.

Precisa que serán tres los senadores elegidos por cada departamento. El que tenga la mayor cantidad de votos tendrá un mandato de seis años, el otro cuatro y el último con menos papeletas a su favor solo ejercerá sus funciones por dos.

Cada departamento deberá presentar entre sus tres candidatos a senadores a una mujer, enfatiza el documento.

En caso de que no sean tres los aspirantes, solo dos, uno de ellos debe pertenecer al sexo femenino, comenta el texto citado por el diario Haití Libre.

“Todo partido, agrupación o agrupación de partidos políticos que presente una lista de más del 50 por ciento de mujeres candidatas a diputación, se beneficiará con un 50 por ciento superior a la financiación proporcionada por el Estado”, señala.

Las candidatas recibirán una reducción del 50 por ciento en las tarifas en el momento de la inscripción.

El Proyecto de Decreto Electoral subraya que cualquier solicitud de una persona con discapacidad recibe un descuento del 50 por ciento por ciento en la tarifa al momento de la inscripción.

Cualquier candidato -resalta el documento- con un máster se beneficia de un descuento del 20 por ciento en las tasas de inscripción, y en caso de tener un doctorado sería de un 30.

Lo que queda claro para casi todos los actores de la sociedad haitiana es que al fijar la primera vuelta de elecciones en agosto de 2026, el CEP se está dando tiempo suficiente para evacuar el periodo posterior al 7 de febrero, según el diario Le Nouvelliste.

El 7 de febrero era la fecha señalada para que el Consejo Presidencial de Transición entregara la batuta, pero al no realizarse las elecciones el 15 noviembre se crea otro problema, que daría como resultado un vacío de poder.

Sobre la seguridad, no se pudo resolver en los cuatro años que dirigió el país el primer ministro Ariel Henry, y ahora, el CEP pide a las autoridades políticas que hagan en ocho meses (abril-noviembre) lo que no pudo hacer Henry en cuatro años.

Con tropas extranjeras, mercenarios, el Ejército, la Policía Nacional de Haití, el primer ministro provisional, Alix Didier, tampoco podrá pacificar la llamada Perla de las Antillas, coinciden analistas.

arb/joe