Publicación de los demócratas del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes

President Donald Trump listens during a signing ceremony for criminal justice reform legislation in the Oval Office of the White House on Dec. 21, 2018, in Washington.

Los miembros de mayor rango @RepGregoryMeeks y @SenTimKaine lideraron a 50 Representantes y Senadores en una carta al presidente Trump que condena el bloqueo continuo de Cuba por parte de la administración.

Meeks y Kaine en una carta de advertencia contra la fallida política de la administración Trump hacia Cuba.

2/04/2026

TEXTO DE LA CARTA
El Honorable Donald J. Trump
Presidente de los Estados Unidos
La Casa Blanca
1600 Pennsylvania Ave NW
Washington, DC 20500

Estimado Presidente Trump:

Le escribimos con gran urgencia para expresar nuestra alarma ante la grave crisis humanitaria en Cuba, una crisis que su administración está empeorando activamente mediante la expansión de una política que ha fracasado durante más de seis décadas. Durante 64 años, los Estados Unidos han confiado en la premisa errónea de que la máxima presión produciría un cambio político en la isla. No ha sido así. Redoblar estrategias fallidas restringiendo el acceso a la energía y la atención médica es contrario a los valores estadounidenses y está agravando innecesariamente una crisis humanitaria. Al provocar un colapso energético acelerado, su administración ha trasladado la responsabilidad del sufrimiento de Cuba lejos del gobierno cubano y directamente a los Estados Unidos.

Las condiciones en Cuba se están deteriorando rápidamente. Los apagones generalizados, la escasez de bienes básicos y el colapso de la infraestructura crítica están ejerciendo una presión extraordinaria sobre los cubanos comunes. Los más vulnerables—niños, ancianos y personas con enfermedades crónicas—están soportando la mayor carga. Con los hospitales incapaces de mantenerse operativos debido a la escasez de combustible, a los pacientes se les está negando tratamiento, y la gente morirá si usted no cambia de rumbo de inmediato.

El 16 de marzo, usted dijo a los periodistas que tendría “el honor de tomar Cuba”, y que, “ya sea que la libere, la tome, creo que puedo hacer lo que quiera con [Cuba]”. El pueblo de Cuba quiere vivir y prosperar—su administración debería ayudar a facilitar su acceso a alimentos, medicamentos y energía, no cortarlo. Además, cualquier intento de usar ilegalmente al ejército de EE. UU. para derrocar al régimen cubano corre el riesgo de costar miles de millones de dólares a los contribuyentes estadounidenses, vidas estadounidenses y, con toda probabilidad, dejará sin cambios las condiciones políticas subyacentes. Estados Unidos no puede bombardear a Cuba para sacarla del colapso económico y la represión política.

La única política de EE. UU. que puede ayudar a Cuba a trazar un futuro más brillante es aquella que empodera a su pueblo, no que lo utiliza como peón en una estrategia que ha quedado sistemáticamente corta. Cuba ha señalado su disposición a cooperar en temas que usted ha afirmado ser prioridades, a saber, la migración y el narcotráfico, y le instamos a que persiga la diplomacia en lugar de tácticas de presión fallidas. También seguimos dispuestos a trabajar con su administración para modificar el draconiano y obsoleto régimen de sanciones de EE. UU. promulgado hace 30 años, que ha obstaculizado la capacidad de presidente tras presidente para negociar una apertura significativa con Cuba.

Atentamente.