Por Una voz de la Patria Grande
Lic. Juan Contreras
El escenario geopolítico actual no es más que la agudización de una confrontación histórica que data de hace dos siglos. En el ring de la historia se enfrentan dos visiones irreconciliables: la Doctrina Monroe, el instrumento de expansión colonial más longevo del mundo, y la Doctrina Bolivariana, el proyecto de libertad, unión e igualdad que sigue siendo la brújula de los pueblos que se niegan a ser «patio trasero».
El Siglo XIX en el Siglo XXI: De Monroe al Corolario Trump
En 1823, bajo el lema hipócrita de «América para los americanos», James Monroe sentó las bases del expansionismo yanqui. Lo que se vendió como una protección contra el colonialismo europeo fue, en realidad, el acta de nacimiento del imperialismo en nuestro continente. Hoy, esa doctrina no ha muerto; ha mutado. El llamado «Corolario Trump» y la persistencia del Estado Profundo (Deep State) en Washington han actualizado estas pretensiones coloniales, adaptándolas a las necesidades de un imperio en crisis terminal que busca desesperadamente recursos para sostener su hegemonía.
El imperio ya no solo busca dominar territorios; busca saquear riquezas. Su estrategia se basa en la seguridad nacional estadounidense como excusa para el pillaje. Para ellos, nuestro litio, nuestro petróleo, nuestro oro y nuestra biodiversidad son «asuntos de seguridad» de sus corporaciones. Es la misma lógica que aplican en el Medio Oriente: el ataque sistemático contra Irán no es por la «democracia», es por el control del flujo energético mundial.
Del Genocidio en Gaza al Saqueo de Nuestra América
La inmoralidad del sistema imperial alcanza su punto más abyecto en el genocidio del pueblo palestino. El mundo observa con horror cómo la entidad sionista, protegida por el poder militar de EE.UU., intenta borrar a Gaza del mapa para imponer un proyecto de vida excluyente sobre el cadáver de miles de inocentes. Es el mismo doble rasero: hablan de derechos humanos mientras financian masacres; hablan de libertad mientras bloquean a Cuba, sancionan a Venezuela y conspiran contra cualquier gobierno que se atreva a levantar las banderas de la soberanía.
Este «orden internacional» está en crisis. Estados Unidos intenta resolver sus desajustes económicos y sociales a través de la guerra y la exportación de miseria. Como profetizó el Libertador Simón Bolívar el 5 de agosto de 1829:
«Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias en nombre de la libertad».
La Respuesta Bolivariana: Unión, Comuna y Socialismo
Frente a la barbarie, se alza la Doctrina Bolivariana. No es una reliquia del pasado, es un programa de lucha vigente. Bolívar entendió que la única forma de resistir al gigante del norte era la Confederación de Naciones, la construcción de esa Patria Grande que soñó en la Carta de Jamaica y que hoy toma forma en la integración solidaria de nuestros pueblos.
La resistencia hoy no es solo diplomática; es la Guerra de Todo el Pueblo. Es la convicción de que la defensa de la soberanía reside en la organización popular. El Poder Comunal es la base sobre la cual resistimos los embates del bloqueo y la guerra híbrida. En la comuna, en el barrio, en el campo, es donde se gesta el Socialismo Bolivariano, un modelo que prioriza la vida sobre el capital y la comunidad sobre el individuo egoísta.
Llamado a la Lucha Continental
La lucha no puede ser aislada. El imperio golpea en bloque y nosotros debemos responder en bloque. Es imperativo continentalizar la lucha. Desde el Río Bravo hasta la Patagonia, la consigna debe ser la unidad antiimperialista.
Nuestra América tiene la tarea histórica de ser el faro de un nuevo mundo multicéntrico y pluripolar. No aceptamos tutelajes de una doctrina colonial del siglo XIX. Nuestra respuesta es la autodeterminación, la defensa de nuestros recursos estratégicos y la solidaridad inquebrantable con las causas justas del mundo, desde Palestina hasta Irán 🇮🇷.
¡Construir la Patria Grande es la tarea!
¡Frente a la Doctrina Monroe, el Socialismo Bolivariano!
¡Venceremos!
Viernes 20 de marzo de 2026.
Caracas, Venezuela 🇻🇪.
Hacia la conmemorar de los 200 años del Congreso Anfictionico de Panamá 🇵🇦
Desde el Barrio.