02/03/2026
Más pudo la brutalidad, la fuerza, pero no con la dignidad de la tierra de Guaicaipuro, Bolívar y Chávez.
El imperialismo yanqui usó desproporcionalmente la superioridad militar y tecnológica contra nuestro pueblo. Más pudo la brutalidad, la fuerza pero no con la dignidad de la tierra de Guaicaipuro, Bolívar y Chávez.
En medio del los misiles secuestraron al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y a la Primera Combatiente, Diputada Cilia Flores. Dejaron más de 100 fallecidos, entre nuestros militares e internacionalistas de la República de Cuba, y civiles.
Es la barbarie de los «defensores de la democracia’ que violaron el Derecho Internacional y los derechos humanos. Es el capital financiero global que actúa cual ave de rapiña para el saqueo programado de recursos naturales.
Solo se impuso la narrativa distorsionada, sesgada, la propaganda que erosiona la verdad. Hoy se impone la fuerza bruta, la amenaza permanente.
Pero el pueblo es invencible, sigue en la calle exigiendo la libertad de la pareja presidencial y denunciando al Gobierno de Estados Unidos, al bárbaro, al fascista, al criminal Donald Trump y al Secretario de Estado, Marco Rubio, la pareja narcotraficante gringa.
Hoy el gobierno de Trump se tambalea, es inestable, el propio pueblo estadounidense lo repudia, lo quiere fuera, rechazan a un pedófilo que aparece involucrado en los Archivos de Jeffrey Epstein y en 34 delitos por falsificación y destrucción de documentos. Es un delincuente confeso.
Cuba, Nicaragua e Irán están en la lista de países a agredir, es la agenda de terror que maneja el pedófilo respaldado por un trío de apatridas que ocupan puestos de congresistas, que respaldan las políticas de terror contra Cuba.
Y en su nefasto corolario la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos bloqueó recursos destinados a la a contratación de defensa de la pareja presidencial, según denuncia del abogado Barry Pollack en carta dirigida al Tribunal de Nueva York y reseñada en el canal de Noticias Telemundo y otros medios de prensa y redes digitales.
Así es el imperio criminal que viola el ordenamiento jurídico internacional.
El autor es periodista