Camilo Torres: seis décadas de un símbolo vigente para los pueblos

El padre Camilo Torres Restrepo durante su etapa guerrillera. Foto: Archivo.

El posible hallazgo de sus restos reaviva el legado del sacerdote que unió la fe con la lucha por la justicia social.

Este 15 de febrero se cumplen 60 años de la caída en combate de Camilo Torres Restrepo, el «cura guerrillero» cuya vida marcó un antes y un después en la historia de Colombia. Sociólogo y precursor de la Teología de la Liberación, Camilo entendió que el evangelio debía traducirse en un «amor eficaz» que transformara las estructuras de opresión. Su decisión de alzarse en armas en 1965 fue una respuesta directa al cierre de las vías democráticas por parte de una oligarquía excluyente y violenta.

La desaparición de su cadáver por parte del Ejército, tras su muerte en 1966, fue un intento fallido de borrar su influencia en el imaginario popular. Durante más de medio siglo, el Estado ocultó su paradero para evitar que su tumba se convirtiera en un símbolo de resistencia revolucionaria. Sin embargo, el reciente anuncio sobre el posible hallazgo de sus restos en un panteón militar volvió a poner su pensamiento en el centro del debate político actual.

LEA TAMBIÉN:

Petro: cuerpo de Camilo Torres será respetado y depositado con honores en Universidad Nacional

La predica encendida del padre Camilo sobre la desigualdad colombiana sigue siendo alarmante en la actualidad. Con una concentración de la tierra donde el 1 por ciento de los propietarios controla más del 70 por ciento del área productiva, las causas estructurales del conflicto permanecen intactas. La brecha entre una minoría opulenta y las mayorías desposeídas confirma que las demandas que llevaron al sacerdote a la montaña no han sido resueltas aún en la actualidad.

8bceea818b4e51b9593c759e579bd974.jpg
«Cristo Guerrilero» (1970) Cartel cubano alegórico a Camilo Torres

Detrás de la persistencia de la violencia en el campo colombiano subyace la histórica injerencia de Estados Unidos y la continuidad del paramilitarismo como herramienta de control social. Mientras sectores intelectuales intentan domesticar la figura de Camilo, las comunidades rurales siguen enfrentando el asedio de una maquinaria bélica que prioriza los intereses extranjeros. Su legado cuestiona a quienes proponen soluciones militares ignorando la miseria que sufren los barrios populares.

El gobierno de Gustavo Petro prometió honrar su memoria como fundador de la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional, reconociendo su valor académico y humano. No obstante, para los movimientos sociales, el verdadero homenaje a Camilo radica en la continuidad de la lucha por la soberanía y la dignidad. Su figura representa la unión inquebrantable entre la teoría crítica y la acción política necesaria para la liberación definitiva del Sur Global.

Recordar a Camilo Torres hoy es reivindicar la vigencia de un proyecto de país que anteponga la vida sobre el capital. Sesenta años después, su ejemplo sigue caminando junto a los pueblos que resisten la represión y exigen una paz con justicia social. Mientras persista la exclusión y el saqueo, la imagen del sacerdote revolucionario seguirá siendo bandera de esperanza para quienes sueñan con una América Latina unida y soberana.

Autor: teleSUR: alr – JML