Desperté con la denuncia de nuestro canciller en la ONU, de la instalación de una nueva forma de dictadura en el mundo globalizado, marcada por la filosofía del despojo y el uso de la fuerza como práctica cotidiana de Estados Unidos. También llegó la nueva de que Trump firmó una orden ejecutiva eliminando los aranceles globales, mencionando a países afectados (incluyendo a Cuba), tras el fallo de la Corte Suprema deslegitimando al presidente con respecto a su facultad para establecer o aumentar los aranceles. Pero deja a Cuba como motivo para una emergencia nacional, es decir, como pretexto para inventar nuevos apretones de la soga. Y allá fueron los odiadores de Miami con su alharaca a poner en el blanco de disparo a las remesas. Esta gente ¿de qué estará hecha?, que de humanos ya no les queda ni la sombra.
Pero también llegó el contraodio. La actividad en el Zócalo organizada por la iniciativa Va por Cuba y por la Asociación de Cubanos Residentes en México, y la histórica plaza asaltada por donantes que llegaban de cualquier estado mexicano a entregar de sí al hermano cubano. La petición de Petro a Estados Unidos de que pare con Cuba. Los periodistas búlgaros solicitando ayuda humanitaria por nosotros. Y la carta de intelectuales mexicanos a artistas, académicos, intelectuales y estudiantes estadounidenses, sensibilizándolos con Cuba y la dura realidad que nos han impuesto desde ese país.
Ya en la calle, el viento arremetiendo y la avenida primera con el agua de mar llegándole desde la Playita de 16, desde donde el furioso oleaje la empujaba. Allá por el Vedado, como siempre, la penetración del mar fue mayor, ayudada por tragantes obstruidos.
Parto entonces a algunas gestiones, para constatar que las esquinas de La Habana se han poblado de montañas de basura. Alguno que otro basurero desaparece tras el paso de un camión y un cargador, pero vuelve a crecer porque la gente tiene que botar su basura. En los municipios del centro, más alejados de la periferia, la distancia a los grandes vertederos es mayor. Nos llegan las noticias de incendios de basureros, de la alerta desde el Centro de Neurociencias por el peligro de la toxicidad de la basura quemada, de las iniciativas de reciclaje de desperdicios con economía circular, y una última alentadora de un proyecto de inversión extranjera que impulsa el Gobierno de La Habana para mejorar la recogida y el manejo de los desechos sólidos en la capital. Hace falta que no haya trabas al impulso.
Paso por el Fajardo, la Universidad del deporte, justo en el día del aniversario del INDER (Instituto Nacional de Deporte, Educación Física y Recreación), a recoger un documento, y me encuentro allí con dos estudiantes de mi facultad que salían de un partido de fútbol. Me preguntan por los Juegos 13 de Marzo, y le confirmo que están aplazados por la actual situación.
Sigo para la agencia de pasajes de Tulipán para confirmar que se mantienen nuestros viajes de ida a Pinar para la guerrilla del fin de semana, y que sigue cancelado el viaje de vuelta. Pero ya nada nos parará, aunque tengamos que acampar en la terminal de Pinar.
Siguen llegando noticias, ahora del deporte, que Cuba le ganó a Nicaragua 3-1 con el equipo del Clásico, y que nuevamente perdimos contra Argentina en softbol, esta vez 6-0 con no hit no run, aunque no impidió que pasáramos a, la siguiente ronda. De la cultura, que se hará el Festival de la Salsa con un formato acorde al momento, y la sede será la Estación Cultural de Línea y 18.
Otra memorable puesta en escena de La Colmenita apuesta por el amor en estos tiempos, con un llamado de atención a los adultos.
En Sancti Spíritus (y en todo el país) se mantiene la atención diaria a los pacientes que requieren de hemodiálisis, propiciada por un servicio de Cuba Taxis. Un paciente espirituano recorre diariamente 130 kilómetro en ida y vuelta para recibir su tratamiento, porque de ello depende su vida, más allá del bloqueo petrolero.
Un sistema de transportación llamado TRANSMED fue estrenado hoy en La Habana, para luego extenderse al país. Facilitará el movimiento del personal de salud y de pacientes con tratamientos especiales, hacia y desde los hospitales y los institutos del sistema de salud, a través de rutas establecidas.
Con la noche avanzada y el frío subiendo, me pego a la laptop, para escribir estas y otras líneas más. Hoy el apagón, a diferencia de ayer, me llevó suave.
“Y así termina el día que redacto”, al decir de Silvio.