Denme la oportunidad de mostrarles, brevemente, otra panorámica.
Venezuela no es el centro del asunto.
El centro es Estados Unidos🇺🇸.
Todo lo que pasa en nuestros países tiene razones internacionales.
Casi siempre son invisibles.
No porque sean abstractas.
Sino porque se deciden desde lejos: en Washington, en Wall Street, en Davos.
Venezuela no es el origen del incendio; apenas es uno de los cuerpos que arden.
El incendio viene de más arriba, de más lejos, de lugares que no se ven.
El error es mirar solo el país que sangra.
El error es quedarnos observando la herida y no buscar a quienes dispararon.
Cuando el golpe llega a nuestros barrios, llega disfrazado de múltiples formas:
se devalúa la moneda,
sube la comida,
se encarece el transporte.
Uno, con razón, se pregunta:
“¿Qué hicimos mal?”
“¿Qué gobernante tenemos en el poder que nos tiene así?”
Ahí Estados Unidos sonríe.
Porque su objetivo no es solo hacernos sufrir.
Es lograr que culpemos «exclusivamente» a nuestros propios gobiernos por un sufrimiento que ellos fabricaron desde afuera..
Nos producen ese incendio
y luego nos venden el discurso de que el mapuche es el culpable. (Los hermanos chilenos y argentinos me entenderán).
Y como la mayoría de la gente vive en lo inmediato —la compra, el arriendo, la gasolina— termina reaccionando contra lo más cercano:
el gobierno de turno,
el político local,
“la corrupción” como un concepto vacío.
¿Por qué EEUU hace esto?
Porque no quiere gobiernos: quiere lacayos.
Gobiernos dóciles.
Gobiernos que entreguen soberanía, petróleo, minerales, agua, mercado… sin hacer mucho ruido.
Gobiernos que conviertan el país en una caja registradora para transnacionales.
Eso es lo que al Occidente colectivo le gusta.
Y cuando aparece un gobierno que prioriza al pueblo, aunque sea mínimamente, se activa el castigo.
Un facto que ya debemos tener muy claro es que cuando Trump habla, cuando amenaza, cuando dice barbaridades, no lo hace porque él enloqueció.
No “está loco”.
No lo está.
Así es, exactamente, cómo piensan los supremacistas gringos.
Esa es la subjetividad colonial e imperial de la supremacía blanca.
Eso que suena a disparate es, en realidad, una exposición descarada .
Ahora nos dicen lo que son.
Lo que siempre han sido.
Lo que nunca dejaron de ser.
Por eso conviene tomarlos de forma literal.
Cuando dicen “el petróleo es nuestro”.
Cuando dicen “esas tierras nos pertenecen”.
Cuando dicen “vamos a recuperar América Latina”.
Eso no es una metida de pata de Trump.
Es la cosmovisión colonial que siempre han tenido:
con buenos modales cuando gobiernan los demócratas,
o con descaro cuando gobiernan los republicanos.
Para entender esa psiquis hay que ir al origen.
Estados Unidos no nace como democracia.
Nace como genocidio.
El famoso Día de Acción de Gracias, que celebran el último jueves de noviembre como una fiesta inocente de pavos y familia, se originó como la celebración de una masacre .
Los peregrinos estadounidenses llegaron, invitaron a los pueblos indígenas a comer… y los asesinaron mientras comían. Eso es lo que se celebra.
Cuando uno entiende eso, cuando entendemos que su acto fundacional es traición, exterminio y apropiación, se empieza a entender por qué hoy hablan como hablan.
No son locuras. Es pura y horrible coherencia histórica.
¿Por qué los gringos se adueñaron de la “libertad y democracia ”?
Porque aprendieron a desinformar masivamente.
Nunca han sido “medios”. Ni “prensa”. Mucho menos “opinión pública”. Son máquinas de desinformación al servicio del imperio.
Para controlar nuestros recursos, sin que nos opongamos mucho, necesitan controlar el relato.
Y el relato tiene una función muy concreta: hacer que nosotros pidamos nuestra propia derrota:
- Que pidamos por ser saqueados.
- Que supliquemos por ser bombardeados, que bombardeen a los nuestros. Si no rompemos el cerco narrativo, nos comen vivos.
Antes de tumbarnos con balas, nos joden con seudohistoria.
Nos idiotizan con “sentido común” manufacturado.
¿Por qué estamos viendo una Estados Unidos liderada por Trump tan descarada, tan violenta con América, sin censura ni cuidado de las formas?
Porque EEUU ya no es el imperio fuerte de otrora.
Es un imperio en decadencia.
Durante décadas dejó de producir y se dedicó a matar.
- Guerras inútiles.
- Países arrasados.
- Millones de muertos.
Todo para enriquecer a siete compañías militares y al capital financiero que las rodea.
Una economía de guerra sostenida con el dinero de los contribuyentes .
- Más del 50 % del presupuesto estatal para armamento.
- Casi nada para salud, educación o vivienda.
Y luego se preguntan por qué su propio pueblo está endeudado, enfermo o drogado y sin futuro.
¿Cómo logra el imperio que su población acepte esto?
- Con miedo.
- Con mentiras.
- Con demonios inventados.
Siempre hay un enemigo externo que “amenaza la libertad”.
Siempre hay una guerra “necesaria”.
Siempre hay una urgencia moral.
Y casi siempre, ese enemigo tiene petróleo.
- Venezuela.
- Irán.
- Rusia.
- Países ricos en recursos naturales, demonizados hasta el cansancio.
- No importa si votan.
- No importa si tienen elecciones.
- No importa si su sistema electoral es más transparente que el del propio Estados Unidos (bastante turbio, por cierto). Si defienden su soberanía, son dictaduras.
Si entregan todo, aunque degüellen a su pueblo, son aliados democráticos. El problema de EEUU hoy es que ya no puede competir.
Mientras Estados Unidos gastaba trillones en guerras, otros países invertían en producción, tecnología e infraestructura:
China. 🇨🇳
Rusia. 🇷🇺
El Sur global.
Sí, claro que las guerras ayudaron a Estados Unidos a dolarizar el mundo mediante el petrodólar.
Durante décadas el dólar mandó no porque fuera fuerte , sino porque el petróleo se vendía en dólares.
Todos necesitábamos petróleo, y a todos nos tocaba comprar el petróleo en dólares.
Arabia Saudita 🇸🇦 fue durante años uno de esos perros falderos perfectos para el imperio.
Eso se está quebrando .
Ya, por primera vez en la historia, Arabia Saudita vende petróleo en yuanes a China.
Saliéndose del patrón dólar.
Señal clara de que el dólar ya no es incuestionable.
Señal de que el corazón del imperio financiero está siendo atacado.
Y va en serio.
Y como ya no pueden ganar “jugando limpio”, hacen lo que hace un niño malcriado :
romper el tablero.
Violan las reglas que ellos mismos impusieron .
Entran en modo “sálvese quien pueda”.
Lo único que vale es la diplomacia de sus drones bombarderos.
Miremos Europa:
- Estados Unidos, usando a Ucrania🇺🇦, provocó a Rusia.
- Sancionó a Rusia.
- Bloqueó exportaciones rusas.
- Colapsó el mercado europeo vendiendo energía siete veces más cara.
- Explotó un gasoducto que tenían los rusos y los alemanes. Resultado : inflación europea, industria alemana asfixiada, quiebras, desindustrialización.
Y Europa ahí, hipnotizada con el relato de “Putin malo”, sin querer ver la puñalada por la espalda.
Europa🇪🇺 es la nueva colonia gigante de los gringos ¿O pequeña?
El colonizador colonizado.
Pero Europa no tiene lo que el imperio necesita.
No es rica en recursos.
La periferia real —la que alimenta imperios— está en el Sur global:
- Asia
- África y
- América Latina.
Pero Estados Unidos ya perdió mucho terreno en Asia y África frente a China.
Le queda una obsesión final:
recuperar (tomar, hacerse de) América Latina.
Un imperio sin explotados, sin periferia, implosiona.
Y ahí es donde aparece la escalada:
- golpes
- lawfare
- contrarrevolución continental
- derechas recicladas.
Un solo objetivo:
sacar a China del medio
y convertir los recursos latinoamericanos en propiedad gringa.
Venezuela es un gran botín:
- Petróleo gigantesco
- Oro
- Agua
- Electricidad
- Gas
- Tierras raras.
- Minerales para la industria y la guerra.
Un país riquísimo.
Y en este momento en que a Estados Unidos le quedan pocos años de producción petrolera nacional (menos de 10 años) el apetito se vuelve desesperación.
Un hambre genocida contra los pueblos .
Como ya nos tienen saturados con su verborrea de libertad, democracia, elecciones y derecho internacional —todo eso que fabricaron para controlarnos— van contra Venezuela con el relato de “dictadura” y mala administración que ellos mismos incentivaron.
Porque si admiten que es un país con elecciones, un sistema electoral más transparente que el propio, con participación comunal, con una democracia directa y representativa, el descaro quedaría demasiado expuesto.
Venezuela ha tenido una cantidad extraordinaria de elecciones desde 1998.
Tiene un sistema electoral con controles que la mayoría de los países europeos no soportarían.
Lo verdaderamente cierto es que el imperio no ha podido tumbar el proceso bolivariano. ¿Por qué?
Porque el pueblo venezolano hoy día sabe. Décadas atrás era un pueblo apático a conocer y participar en su propio contexto político.
- Hoy sabe de dónde vienen las sanciones.
- Sabe quién provoca la escasez.
- Sabe quién está interesado en que odien a su propio gobierno.
En un barrio popular venezolano se entiende la geopolítica mejor que en muchos seminarios con doctorado en occidente.
- Educación política.
- Formación popular.
- Pedagogía.
Y esto es obra y resultado de Hugo Chávez, quien hablaba clarísimo y de forma sencilla.
Mientras muchos se burlaban, él fue formando conciencia.
Hoy, las columnas de la revolución son, en muy buena parte, mujeres sencillas de los barrios populares, formadas frente a un televisor, y que entienden el mundo.
Eso es poder real.
Entonces, ¿qué haces cuando no puedes tumbar al enemigo con golpes, sanciones, magnicidios, drones, guarimbas y propaganda?
Intentas que se maten entre ellos .
- Metes rumores.
- Siembras sospecha.
- Buscas la implosión interna.
Peligro: Estados Unidos —o mejor dicho, el imperio— es hoy un tigre herido.
No es más fuerte pero se torna impredecible.
Hace “locuras” porque está perdiendo.
Y eso vuelve el momento histórico extremadamente delicado :
- un poder en decadencia con armas,
- ojivas nucleares
- inteligencia artificial y
- disposición a violar cualquier norma. Entonces, ¿qué está pasando hoy en el mundo?
Un imperio quebrado, militarizado y desesperado, tratando de reconstruir su periferia a mordiscos.
Y una disputa global donde la soberanía del Sur vuelve a ser el campo de batalla.
- Por recursos.
- Por acumulación.
- Por control.
Ojalá los pueblos de América entendamos pronto dónde está nuestro enemigo, que caigamos en cuenta de que ése enemigo no solo invade territorios.
Invade interpretaciones.
Invade la forma en que explicamos nuestro propio dolor.
Si logra que digamos
“ese dictador, ese rrrégimen me arruinó,nos arruinó”,
cuando fue el sabotaje imperial… ya ganó media guerra sin un solo disparo.
La pregunta que me hago ya no es si el imperio caerá.. que lo hará.
La pregunta que me hago es ¿cuántos pueblos intentará arrastrar consigo antes de caer?
Y si estaremos lo suficientemente despiertos para no confundir, una vez más, al verdugo con el salvador .
Édisson
@Edisson_hilos
Este texto está inspirado en un análisis brillante y necesario del gran Ramón Grosfoguel
