Ene 8, 20260
Caracas/Washington, 8 de enero de 2026 – La administración del presidente Donald Trump está avanzando rápidamente en los preparativos para restablecer una presencia diplomática plena en Venezuela, con la posible reapertura de la embajada estadounidense en Caracas. Según un reporte exclusivo de Bloomberg, se ha instruido al personal local de la sede diplomática que se prepare para la llegada de funcionarios estadounidenses esta misma semana, aunque aún no se ha fijado una fecha oficial para la reactivación completa.
Avances en los Preparativos Diplomáticos
Fuentes familiarizadas con el proceso, que pidieron anonimato debido a la sensibilidad de las deliberaciones, indicaron que la Casa Blanca busca consolidar su influencia en el nuevo escenario político venezolano tras la operación militar que capturó al ex presidente Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026. El complejo de la embajada, ubicado en la colina de Valle Arriba al este de Caracas, ha permanecido cerrado y bajo mantenimiento mínimo desde 2019, cuando Trump, en su primer mandato, desconoció la reelección de Maduro y reconoció a Juan Guaidó como presidente interino.
Desde entonces, los asuntos venezolanos han sido gestionados por la Unidad de Asuntos Venezolanos (VAU) en la embajada estadounidense en Bogotá, Colombia. La reapertura marcaría un giro significativo en las relaciones bilaterales, facilitando la coordinación directa en temas como:
- Supervisión del acuerdo energético que permite la venta controlada de petróleo venezolano a EEUU.
- Gestión de la crisis migratoria y deportaciones de ciudadanos venezolanos.
- Diálogo con las Fuerzas Armadas y sectores políticos para estabilizar el país.
El presidente Trump, consultado por periodistas a bordo del Air Force One el pasado domingo, respondió: “Lo estamos considerando” (“We’re thinking about it”). Un alto funcionario del Departamento de Estado confirmó que se están realizando “preparativos necesarios” para una posible reapertura, dependiendo de la decisión final del mandatario.
Contexto Político y Energético
La medida coincide con el alivio selectivo de sanciones al sector petrolero venezolano y la designación de figuras interinas, como la ex vicepresidenta Delcy Rodríguez, para liderar la transición. PDVSA ya ha iniciado negociaciones para entregar hasta 50 millones de barriles de crudo a entidades estadounidenses, con ingresos supervisados por Washington.
Analistas destacan que la presencia diplomática en terreno permitiría a EEUU influir directamente en la política interna, incluyendo reuniones con opositores, militares y el nuevo liderazgo chavista moderado. Sin embargo, persisten preocupaciones por la seguridad: algunas fuentes sugieren que la reapertura podría no ocurrir en el edificio original, sino en una instalación alternativa en el sudeste de Caracas.
Reacciones y Perspectivas
El Departamento de Estado ha declinado comentarios oficiales, pero expertos como Todd Robinson –ex embajador en Caracas– enfatizan que una embajada operativa restauraría “relaciones sobre el terreno” esenciales para avanzar en cambios estructurales.
Internacionalmente, la decisión ha generado expectativas mixtas: aliados ven oportunidades para estabilizar Venezuela, mientras críticos alertan sobre una mayor intervención estadounidense en la soberanía del país con las mayores reservas petroleras del mundo.
La evolución de estos preparativos será clave en las próximas semanas, en un contexto de transición forzada y reconfiguración de las relaciones hemisféricas.
Fuentes: Bloomberg (7 de enero de 2026), Reuters, Infobae, AP News, declaraciones oficiales de la Casa Blanca y Departamento de Estado (enero 2026).