La venezolanidad de Barbarito Diez no solo está en los títulos de sus discos, sino que es contenido proteico de su producción musical.
Es un secreto a voces el afecto mutuo entre La voz del Danzón y Venezuela. Foto: Cortesía de la autora.
29 de noviembre de 2025 Hora: 17:47
Es un secreto a voces el afecto mutuo entre La voz del Danzón y Venezuela. Foto: Cortesía de la autora.
29 de noviembre de 2025
El primer álbum grabado por el cubano Barbarito Diez con temas del repertorio venezolano está fechado en 1979, siendo el productor de ese álbum (y de otros más) el zuliano Orlando Montiel, fundador y gerente del Sello Integra, (Interamericana de Grabaciones). Montiel había estado en la gerencia del sello CBS en Venezuela siendo un exitoso publicista y productor discográfico y de eventos bastante vinculado a lo musical cubano. El título escogido para esa primera experiencia no podía ser otro: “Barbarito Diez le canta a Venezuela”.

Primer disco (1979)
Es un secreto a voces el afecto mutuo entre La voz del Danzón y Venezuela. Las hermosas experiencias vividas en tierra venezolana dieron pie a una discografía muy interesante de analizar. Barbarito prestó su voz a temas de altísima calidad, donde sin duda intervinieron para la escogencia tanto Orlando Montiel como Luis Arismendi, cuando el cubano grabó con La Rondalla Venezolana.
Barbarito, el hijo de Eugenio y Salustiana, nacido en la provincia de Matanzas el 4 de diciembre de 1909, se atrevió con los autores venezolanos y su repertorio. Aunque no tuvo una formación musical académica ni tocaba ningún instrumento, contaba con su inigualable voz y su singular manera de presentarse en público.
Entre los temas contenidos en ese primer álbum de 1979 está “Preciosa Merideña”, una joya de vals compuesto en mayo de 1954 por Pedro José Castellanos, músico invidente. Había nacido en 1927 en el estado Trujillo y fue progresivamente perdiendo el sentido de la vista. Con infancia y juventud de penurias logró ingresar al Instituto Nacional de Ciegos en Caracas e integró las agrupaciones musicales de ese organismo. En una gira a Mérida y en pleno concierto al aire libre comenzó a llover, y siendo invidente no sabía hacia dónde ir. Fue entonces, cuando, según la reseña de Julio Carrillo, Pedro José sintió una mano femenina y una voz dulce y solidaria que fue a buscarlo para llevarlo a resguardo seguro.
Obviamente el músico jamás pudo verla pero le compuso ese tema que pasó a ser un clásico de la música venezolana. Otro tema es “Cuando me quieras” otro vals que fue compuesto por otro andino, el músico y abogado tachirense Edgar Carrero. Otra pieza memorable interpretada acá por Barbarito Diez es “Las brumas del mar”, del compositor carabobeño Balbino García nacido en 1900 en Valencia. Un apasionado amor por una joven de Puerto Cabello lo llevó a componer este precioso tema. “Amor eterno”, de Salvador Salazar, también está incluido. El oriente venezolano está representado por “La viejita Ramona” de Luis Mariano Rivera y “Presagio” y “La Carta” de Enrique Hidalgo.
Hay temas con Derechos Reservados como Zulia querida, Coro gentil, Bella zulianita, Margarita y Las flores que me diste.
Segundo disco (1980)
“Barbarito Diez le canta a Venezuela II”
Al año siguiente, 1980, el equipo del Sello Íntegra se esmeró aún más al tratarse de una producción para el sello Egrem de Cuba, donde se hizo esta grabación en septiembre de 1980, otorgando licencia plena al sello venezolano. Ya el primer disco había sido exitoso y este lo sería aún más con la incorporación de talentosos músicos cubanos en diversas secciones como las de violines, cello y percusión.
El repertorio fue seleccionado por Orlando Montiel, quien además convocó al cantador llanero Simón Díaz y al hombre de radio Enrique Bolívar Navas para los escritos de la contraportada.
Los temas escogidos fueron muy hermosos:
“Motivos” de Italo Pizzolante, nacido en 1928 en Puerto Cabello, músico e ingeniero. Su hermoso tema surgió en una fiesta familiar en 1965.
“Juana y José” fue aportada por la creación de Cruz Felipe Iriarte, músico nacido en La Guaira en 1922, quien hizo estudios avanzados de música comenzando su periplo artístico hacia la década de los cuarenta, trabajando la composición en forma de crónicas costumbristas. La voz de Barbarito Diez aporta matices al “Feliz cumpleaños” del zuliano Armando Molero, a “Cuna de Héroes” de Carlos Guerra, a “La Reina” del zuliano Amable Torres, una contradanza de las más célebres del estado Zulia.
Este ramillete continuó con “Luna de Margarita” de Simón Díaz, “Maracaibera” del zuliano Rafael Rincón González, “Manantial” de Pedro La Corte y “Noche de Mar” del destacado hombre de Radio Amilcar Segura. Hay un tema, “Añoranza” con Derechos Reservados. Este álbum tuvo un notable éxito de ventas y centimetraje periodístico en Venezuela y Cuba.

Tercer disco (1983)
Venezuela canta en Barbarito Diez
En 1983 se publica este álbum para el sello Areíto, filial de la Egrem de Cuba, otorgando licencia de distribución al sello Palacio de la Música en Venezuela. Se grabó en los estudios de EGREM y contó con la producción de la gran investigadora cubana María Teresa Linares, pero en este álbum vuelve la recurrencia de los temas venezolanos, aun siendo producido y manufacturado en La Habana, con sonido de danzón, claro.
En la contraportada de este álbum María Teresa Linares escribe:
“Cada nuevo disco de Barbarito es un nuevo éxito que supera a los anteriores. Había realizado dos discos de canciones venezolanas en el ritmo de danzón cantado, que es su estilo característico, los cuales alcanzaron los mayores niveles de popularidad por la gran acogida que tuvieron en nuestro hermano pueblo venezolano”.

“Ahora ofrecemos un nuevo disco de canciones venezolanas con una selección de éxitos que estamos seguros volverá a alcanzar tan altos niveles de preferencia”.
Lo que no se indica en este disco es quien hizo la selección de los temas, aunque sin duda la sapiencia y vinculaciones de María Teresa Linares tienen que ver. Lo comentamos porque se trata de otra joya discográfica que contiene los temas “Todo este campo es mío” y “Caballo viejo” de Simón Díaz, “Como Llora Una Estrella” del larense Antonio Carrillo, músico instrumentista de alto vuelo y gran defensor de la música típica nacional, nacido en 1892 .
Otro gran tema de este álbum es “Mi Propio Yo” de José Enrique “chelique” Sarabia, nativo de La Asunción en el estado Nueva Esparta en marzo de 1940. Uno de los ilustres compositores de Venezuela, gran descubridor de talentos y hombre entregado a la poesía.
De igual forma hace parte de este álbum el tema “Noche de amor” de Amilcar Segura, “Atardecer larense” de María de Carucí, “Cumaná” de Freddy Coronado y el bellísimo tema “Endrina”, estrenado en Barquisimeto en 1932. Dos temas con derechos reservados hacen parte del álbum: “No quiero a nadie mas” y “La culebra”. Tuvo eazón María Teresa Linares, este tercer disco con temas venezolanos fue otro éxito en la carrera de Barbarito Diez.
Cuarto disco (1985)
Barbarito Diez y La Rondalla Venezolana
Este álbum fue igualmente memorable, pero solo contiene un tema que decimos venezolano porque fue compuesto por Billo Frómeta, quien hizo su historia y gloria en Venezuela, sin jamás renunciar a su ciudadanía dominicana.
Pero la perla de este disco es la participación real y arreglos de La Rondalla Venezolana y ahí si es verdad que Barbarito no hizo danzones cantados como los clasificó María Teresa Linares sino lo que dictó la sapiencia del fundador de La Rondalla.
Luis Enrique Arismendi escuchó en una oportunidad el álbum “Las más lindas canciones venezolanas con La Rondalla Tamaulipeca”. Corría el año de 1972, y bueno, se fue directamente al sello disquero Palacio de la Música a exponer la necesidad de tener una rondalla venezolana.
Sabido es que una Rondalla es una agrupación que usa instrumentos de cuerdas, usualmente pulsados con plectro (púa o plumilla) y que tiene una historia de muy vieja data, desde el medio evo español.
Así las cosas, Luis Arismendi propuso una grabación de prueba y fueron calificados músicos los que se sumaron a la idea de Arismendi. La prueba fue exitosa y vino la grabación, un álbum lanzado en 1973 con el sencillo título de “Rondalla Venezolana” y de esa producción el tema “Motivos”, de Italo Pizzolante, e interpretado por Pedro La Corte se transformó en un éxito inmenso en Venezuela, y posteriormente tuvo alcance mundial.
Motivos
Los éxitos de La Rondalla Venezolana siguieron uno tras otro y entonces llegó la propuesta que le hiciera La Rondalla a Barbarito para grabar, y fue aceptada. El de Bolondrón se trasladó a Caracas y compartieron ideas en torno al repertorio y los arreglos. El disco fue de música de Cuba y de México también, y el tema de Billo Frómeta representando a Venezuela. Pero La Rondalla se creció como nunca y el resultado sigue siendo de leyenda. Se grabó en Caracas bajo la responsabilidad del ingeniero Ricardo Landaeta con la producción de Luis Arismendi.
Los temas seleccionados para llevarlos a la manera de la Rondalla con Barbarito fueron excelentes: “Mensaje”, de Luis Tata Guerra con versos de José Martí y Rafael Bolívar Coronado, “Nunca”, de Guty Cárdenas, “Si llego a besarte”, de Luis Casas Romero, “Palmeras”, de Agustin Lara, “Y tú, ¿qué has hecho?”, de Eusebio Delfín, “Frenesí”, de Alberto Domínguez, “Idolatría” de Graciano Gómez, “Todo es para ti”, de Rafael Hernández, “Arroyito de mi pueblo”, de Billo Frómeta y “Humo en los ojos”, de Agustín Lara. El sello Areíto de Cuba lo replicó inmediatamente, como tenía que ser.
Barbarito Diez nació un 4 de diciembre y de ahí su nombre. Nació protegido por el universo de la música…